(Elegida de mutuo acuerdo)
Bueno, un poco más y no la vemos. Las colas, espectaculares. Y al menos en tres ocasiones fuimos creyendo que "esta vez sí", solo para encontrarnos con el cartelito de "aforo completo". No recordaba yo un éxito tan grande desde hace mucho, muuucho tiempo.
Y la pregunta lógica es: pero a ver, ¿la peli lo vale?.
Oooh, si. Sí que lo vale. Ciertamente, la mayor crítica que se le ha hecho es que la historia, en si misma, es un poco (bastante) simplona. Obviamente, no me refiero a las críticas de la iglesia católica, que hace ya mogollón de tiempo que han perdido el norte y no saben por dónde andan (así que simplemente les ignoro: a palabras necias...). No, no es que me importe gran cosa lo que suele decir la iglesia católica puesto que soy agnóstico (y mucho), pero es que esta vez la sarta de estupideces que han soltado son de aúpa y de puro esperpénticas me hacen hasta gracia.
Vale, ya me he perdido, carajos. ¿Por dónde iba?. ¡Ah, sí!, estaba diciendo que se dice por ahí que la historia es bastante simplona. Y sí, lo es. Es un guión sencillito, sencillito, una historia de buenos y malos al estilo clásico. Bueno, siendo sinceros, se trata de una aventura tan simple que hay que ser muy cándido y muy lolailo para que llegue a emocionarte. Con todo, es lo bastante coherente como para que no estorbe ni chirríe. Es simple, pero no indigna. Y uno no va a ver Avatar por lo historia, desde luego.
Aún así, el buen aficionado a la Ciencia Ficción tiene que sacarse de la manga un buen puñado de "suspensión de la incredulidad", porque hay unas cuántas precisiones que uno podría hacer al respecto de unas cuántas cosas. Y es que muy hard, lo que se dice muy hard no lo es precisamente, la verdad. Pero tampoco es que importe mucho: La Guerra de las Galaxias era de todo menos hard, y ahí está, oye.
La historia se desarrolla en Pandora, que no es un planeta sino el satélite de un enorme planeta llamado Polyphemus. Está habitado por una especie alienígena, los na'vi, que por su cultura recuerdan un poco a los indios americanos (o al menos, a la idea clásica de indios americanos que han propagado las pelis del oeste). Por desgracia para ellos, los humanos están muy interesados en el planeta porque en el subsuelo hay importantes yacimientos de unobtainium, un mineral enormemente valioso. En este estado de cosas, hay un programa llamado Avatar que desarrolla cuerpos híbridos controlados a distancia: la idea es que los avatar se relacionen con los na'vi con el objetivo de negociar con ellos, porque no están interesados en nada que proceda de la Tierra, y los avatar al menos no les parecen tan "alienígenas". Así de chulos que son.
Sam Worthington interpreta a Jake Sully, un ex-marine que se ha quedado parapléjico en un accidente. La fortuna ha hecho que su hermano gemelo sea uno de los científicos cuyo ADN ha contribuido a crear un avatar híbrido. Lamentablemente su hermano falleció y su avatar se ha vuelto inservible. Así que la empresa privada que se encarga de la explotación del planeta (con o sin permiso de sus ocupantes legítimos), le ofrece el puesto a Jake dado que es el único en el universo con la genética necesaria para controlarlo. Sam Worthington hace una interpretación digna aunque sin aspiraciones de Oscar (las cosas como son). Con todo, llena la pantalla, se hace creíble y sabe hacer de parapléjico sin que a uno le chirríen los dientes demasiado, lo cual ya es bastante más de lo que son capaces muchos actores de hoy en día.
Zoe Saldaña interpreta a Neytiri, una nativa na'vi a la que el azar pondrá en el camino de Jake (o mejor dicho, de su muñequito de tres metros de altura). Bien, poco puedo decir de la actriz, porque supongo que se limitaba a ponerle la voz a la indígena en cuestión. Y como eso se pierde con la traducción y el doblaje, pues...
Stephen Lang interpreta al coronel Quaritch, un marine retirado ahora reconvertido a mercenario para la compañía minera. Básicamente, es el malo maloso absoluto de la película, digamos, el Darth Vader de turno. Y ciertamente, Lang ejecuta su papel de forma eficiente y sin resquicios. Le dijeron que hiciera de malo, y vive Dios que lo hace.
Sigourney Weaver interpreta a Grace Augustine, más o menos la directora del proyecto Avatar (de hecho, ella tiene uno). Es una científica interesada por la cultura na'vi, que se avergüenza y desconfía de los intereses de la compañía y de tanto militar chulito metido en el asunto. Obviamente, al principio desconfía también de Jake, puesto que por muy parapléjico y hermano que sea de uno de sus científicos, no deja de ser un militar reconvertido. Bien, la Weaver interpreta su papel con soltura y profesionalidad. Pero supongo que verla en una peli de ciencia-ficción supone ya de por sí un encasillamiento del que es muy difícil salirse, porque en nuestros corazones, ella siempre será Ripley, ¿verdad?.
Michelle Rodríguez interpreta a Trudy Chacón, una piloto mercenaria de la compañía, pero que aún conserva sentimientos propios acerca de lo que es correcto y lo que no, así que no duda en cambiar de bando si no está de acuerdo con lo que le mandan. Básicamente, una mujer con dos narices, vaya. Bueno, en lo que respecta a Michelle Rodríguez, la actriz, solo puedo decir una cosa, ahora que mi santa no nos oye: ¡Esteee... guau!.
Con un guión sencillo y simplón y unos actores limitados a papeles estereotipados y con pocos recovecos, ¿qué resultado podemos obtener cuando esté todo filmado y montado?.
Pues una verdadera maravilla. ¡Oh, si, con todos sus defectos, la peli es una verdadera pasada!. Una historia contada con el ritmo correcto, ni demasiado trepidante ni demasiado lenta, con las introducciones y transiciones perfectas. Con imágenes espectaculares (debería ponerlo en mayúsculas: ESPECTACULARES), y un 3D que te sumerge por completo en la acción y en Pandora hasta el extremo de pasarte la película dándole manotazos al aire para apartar las moscas. Solo tengo dos palabras: Im-presionante.
No recuerdo una peli que me causara tanta impresión desde Matrix.
Y mira que me daba mal rollito, y que me parecía por el trailer que nos estaban vendiendo un videojuego. Pues no. La película te agarra y no te suelta desde el principio hasta el fin, y los muñequitos en 3D parecen tan reales que a veces parecen más auténticos que los actores.
Y qué narices. Supongo que no tengo que explicarte que a mí, la historia hasta me emocionó. Y es que a cándido y lolailo no me gana nadie.
¿Cinco estrellas?. ¿Las merece?. Para mí, sí, sin duda.
Opinión: 



