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Legión

(Elegida por mi)

Bien, vale, siempre me han gustado las películas apocalípticas. Y si encima hay un trasfondo religioso, mucho más. Así que cuando ví anunciada en cartel esta peli fue como si me hubiesen enseñado un trapo rojo. Dicho sea esto a modo de justificación por el bodrio que tuvo que soportar mi santa.

Porque las cosas como son: la peli en cuestión es mala, mala. Como dice ella (con mucha razón, por otro lado), es pura serie B. Con dinero, eso si, pero serie B.

O peor.

La idea argumental, en sí misma, es bastante atractiva: Dios, completamente decepcionado con la humanidad, pierde la fe en el hombre y decide enviar un castigo divino, un exterminio. La última vez que tal cosa ocurrió, envió un diluvio. Ahora no se anda con tantas tonterías y manda una legión de ángeles a cumplir con el trabajo. Pero entre ellos hay un disidente, uno que aún no ha perdido la fe y que renuncia a la obediencia debida para defender a la humanidad contra todos sus compañeros, y de paso, demostrarle a Dios que se equivoca.

Tela. Una idea atractiva, aunque con agujeros argumentales como casas, más que nada porque la idea de que un ángel intente demostrarle a Dios que se equivoca es cuanto menos exótica, y viola cualquier principio teológico conocido.  Es un absurdo tan grande que viola la mínima suspensión de incredulidad exigible a cualquier peli fantástica, y además completamente innecesario.

Pero es que además, el desarrollo de esa idea argumental es bastante cacoso, con lo que realmente queda muy poco que decir en favor de la película. Vale, uno acepta de buen grado el concepto de “ángeles” al estilo Sobrenatural: son ángeles, no santos, es decir, soldados de Dios. Soldados, vaya. En Sobrenatural el concepto lo bordan y les sale bien. Pero en Legión uno no tiene muy claro de si los pobres humanos (bueno, los cuatro que salen) están peleando contra ángeles cabreados o contra zombies.

Y la ambientación en el desierto del Mojave tiene toda la pinta de estar diseñada para librarse de mogollón, pero mogollón de extras y de efectos especiales: es mucho más fácil filmar una legión de ángeles atacando el desierto del Mojave, que una legión de ángeles atacando Nueva York, ¿verdad?. Pues eso. Si, vale, se han ahorrado unas pelas, pero la cosa canta demasiado, la verdad.

En fin.

El arcángel Miguel (el ángel bueno) está interpretado por Paul Bettany. Interpretación de funcionario, como quien dice. Sin pasión, sin nada que la haga destacar. Simplemente cumple y ya está. Las comparaciones son odiosas, pero Castiel, en Sobrenatural, estaba mucho mejor logrado e interpretado, ande vas a parar.

Dennis Quaid hace de Bob Hanson, el dueño del garito de mala muerte donde se desarrolla casi toda la acción. Bueno, es Dennis Quaid, así que lo hace bien, claro. Convincente y digno en medio de todo el desaguisado. Lo que no se, es cómo se dejó convencer para hacer el papel. Supongo que el hombre tiene que comer, claro, porque si no, no se explica.

Jeep Hanson, el hijo de Bob, está interpretado por Lucas Black. Básicamente, tenían que poner a un personaje bueno, bueno hasta dar asco, porque si no, no se entiende el interés de Miguel en salvar a nadie, Y esa responsabilidad se la dieron al bueno de Lucas Black. Solo que no cuaja. Primero por carencias del guión, y segundo por carencias interpretativas. Y es que de tan bueno que intentan hacer el personaje, les sale tonto de remate, vaya, y no, hombre, ni lo juno ni lo jotro (anda que no hay gente por ahí dejándose matar por los demás, y el ángel va a fijarse en este panoli). Y el actor pues que no, que no sabe cómo hacer creíble lo increíble y al final opta por salir  con la misma expresividad  que un mueble ahí en medio.

Adrianne Palicki interpreta a Charlie, una camarera embarazada, que está empleada en el garito. Por algún motivo que sigo sin explicarme, resulta que si su hijo llega a nacer, Dios perdona a la humanidad. ¿El motivo?. Pues solo Dios lo sabe, pero el caso es que Miguel intenta que el niño nazca como única esperanza para los supervivientes del exterminio. Para el papel de Charlie, los de Casting han elegido a una actriz con aspecto angelical y virginal. Lo digo en serio, es un look tan clásico que por un segundo llegué a pensar que nos iban a soltar que la había embarazado un ángel. No, no, estad tranquilos: se embarazó al viejo estilo, y ella aunque con aspecto virginal está más bien un poco descarriada. Ahora, lo de por qué decidió Dios que hace borrón y cuenta nueva si el ninio nace, sigue siendo para mi un verdadero misterio. La interpretación, en sí misma, pché pché: otro mueble ahí puesto, más bien.

Sandra Anderson, uno de los clientes del garito cuando el asunto, está interpretado por Kate Walsh, otra actriz conocida que se dejó engañar para hacer este subproducto. Y mira, ésta bien, quizás la que mejor lo hace, abuelitas aparte. Porque lo cierto es que me gustó su interpretación. Por lo menos es capaz de expresar algo con la porquería de guión que le dieron.

En fin, que no me extiendo más.  No hay muchas cosas buenas que pueda decir de esta película. Kate Walsh es una de ellas. Dennis Quaid puede pasar. Y la abuelita que viene a tocar las narices está bastante divertida. El resto, pufff.

Y la pelea de arcángeles, de vergüenza ajena.

No te merece la pena ir a verla, creeme.

Opinión: ★☆☆☆☆

Iron Man 2

(Elegida de mutuo acuerdo)

Una película que no podíamos saltarnos, sobre todo después del éxito de la primera. Y en general, uno no sale decepcionado del cine, aunque hay que reconocer también que no sorprende tanto como la anterior entrega.

El argumento nos pone al final de la primera película, cuando Tony Stark está confesando al público su doble identidad . En ese momento un ingeniero ruso, Anton Vanko, está muriéndose mientras su hijo, Iván, jura vengarse de Iron Man (y por tanto de Tony Stark). Y uno se pregunta: ¿por qué todos los rusos malos se llaman Ivan?.  ;-)

Interesantes, los problemas legales que ahogan a Stark  por el hecho de haber confesado su identidad, cómo el gobierno norteamericano desea ponerle las zarpas encima al aparatito. Un poco fantasioso todo, pero interesante. Y digo fantasioso porque en el mundo real, el gobierno americano no se andaría con tantas chiquitas: le expropian el juguete y sanseacabó. Pero… ¡eh, estamos hablando de un fulano que lleva un reactor nuclear como corazón y que se pone encima una armadura voladora que si la golpeas ni se abolla!. Si quieres realismo y no fantasía no entres al cine a ver esta peli, ¿no crees?!.

Tony Stark está interpretado por Robert Downey Jr., un actor que suele gustarme bastante. Es único para adoptar poses entre el cinismo absoluto y cierto grado de cachondeíto fino. Y en esta película es más o menos lo que hace, así que es un papel hecho a su medida. Sí, correcto y entretenido en la justa medida. Sin llegar a una comicidad absoluta que desvirtuaría la película, pero también sin ponerse demasiado trascendente. No le darán un Oscar, pero bien, en general.

Iván Vanko, el hijo de Anton, está interpretado por Mickey Rourke, tío rarito donde los haiga. Y madre de Dios, cómo se estropean los cuerpos, ¿no?. Pero con todo, ahí está. Sigue actuando, siguen dándole papeles, aunque ahora siempre de malo maloso, y él… sigue haciéndolo bien. Porque se las pinta solo para pasar por malo, oye. Así que de una forma u otra, se aprovecha bastante bien de su propio deterioro físico, lo que no deja de ser una señal de inteligencia.

El teniente coronel James Rhodes, amigo personal de Tony Stark, pero obligado por cuestión de lealtad a ponerse del lado del gobierno norteamericano, es interpretado por Don Cheadle. Se trata de otro actor que suele gustarme bastante, con presencia y un registro bastante amplio para lo que se acostumbra por aquellos lares, aunque generalmente siempre le ponen de bueno (y más concretamente, de buena persona). Me gustaría verle alguna vez haciendo de h*jop*ta, la verdad, solo por probar. En esta peli, pues bien, como era de esperar, ya que también es un papel muy hecho a su medida.

La secretaria de Tony Stark, Pepper Potts, está interpretada por Gwyneth Paltrow. Esteee… ¡guau!. Posiblemente sea la película en la que más guapa sale. :-P~

La notaria de Stark Industries, Natalie Rushman, está interpretada por Scarlett Johansson. Eso sí, teñida de morena, lo que resulta un poco sorprendente pero ya ves, le queda bien. Como notaria, resulta un poco fría. Aunque bien mirado, ese es el papel que tiene que interpretar, así que la pose de máscara impenetrable que pone constantemente supongo que es actuar bien, en este caso. Además, Natalie Rushman tiene una doble identidad, puesto que en realidad es Natasha Romanoff, también conocida como “La Viuda Negra”, agente de S.H.I.E.L.D.  Y cuando la Johansson se viste de cuero negro y empieza a repartir tortas, ¿qué quieres que te diga?. Esteee… ¡guau!. :-P~

El director de S.H.I.E.LD., Nick Furia, es interpretado por Samuel L. Jackson. No, mira, lo siento. Por ahí no paso. Jackson como Furia ni de coña. Que no, hombre, que no pega ni de lejos. Hasseldorf, tal vez: hay algo que me rechina en los dientes al pensarlo, pero al menos le pega. Pero Jackson ni de coña. Ni hablar. Y no solo porque Jackson sea negro. Es que no le pega, carajos.

O sea, no se si quedó clara mi postura al respecto.

En general, la representación de S.H.I.E.L.D. en la película me resultó un poco cacosa y muy pobre, la verdad. Bueno, a excepción de Romanoff, claro. :-P~

Pero es entretenida, tiene buen ritmo, hay escenas con gracia, y otras dignas de ver. Una peli que no te aburrirá.

Recomendada.

Opinión: ★★★½☆

El escritor

(Elegida por María)

Un escritor fantasma (un negro, como decimos a este lado del charco), recibe el jugoso encargo de escribir la biografía de Adam Lang, ex-primer ministro británico caído en desgracia y acusado de crímenes de guerra. El trabajo, aparentemente sencillo, se tuerce un poquito cuando descubre que su antecesor en el puesto fue asesinado por algún oscuro motivo.

Bien, vale, ¿y con esto qué se hace?. Pues no mucho. Es un argumento manido y con pocas sorpresas, más bien vacio de ideas, aunque con buena fotografía y alguna actuación medianamente digna. Y poco más que eso. ¿Aburrido?. Bueno, tanto, tanto, no del todo. Pero tampoco es la película del siglo, vamos, y desde luego no me importará demasiado no volver a verla en mi vida.

Y no es porque la haya elegido mi santa, ¿ein?. Vive Dios que ha elegido películas que me han sorprendido bastante gratamente. Pero sencillamente, de aquí no hay más que rascar, una pena.

Ewan McGregor interpreta al negro en cuestión. Y la verdad, un poco sosito. Y ahora que lo pienso… intento recordar alguna película en la que McGregor me haya convencido mínimamente y no lo consigo. Ni siquiera como Obi-Wan. No se, supongo que ya le he dado bastante margen de confianza como para poder afirmar sin temor a equivocarme que NO ME GUSTA NADA COMO ACTÚA ESTE TIO. No se si lo dejo lo bastante claro. O sea. O:-)

Pierce Brosnan hace de Adam Lang. Bueno, básicamente hace de un Clinton cualquiera: un poco tonto pero simpático y con bastante mala baba según se tercie. Bien, sí, encaja y es convincente. Pero es que Pierce Brosnan sí que es buen actor (y no miro a nadie), con un amplio registro y excelentes películas a sus espaldas, así, a la chita callando, ahí donde le ves.

Kim Cattrall interpreta a Amelia Bly, la ayudante de Adam Lang (y su amante, se deduce). Bien, aquí debo aclarar antes que nada que esta actriz, supuestamente explosiva, no es para nada mi tipo. No me seduce, no le pillo yo el punto, qué quieres que te diga. De hecho, hasta me repatea, principalmente por su papel en la realmente horrorosa serie “Sexo en Nueva York“, que con toda la larga serie de desastres televisivos que soy capaz de tragarme, es una de las pocas con el dudoso honor de serme completamente INSOPORTABLE. Vale, dicho esto, debo confesar que la Cattrall me ha sorprendido mucho en esta peli. Cambia totalmente de registro, se la ve segura de si misma, inteligente y astuta. Y en cierto modo hasta un poquito sexy, mira tú. Supongo que tú lo ves muy normal, pero ya te digo que para mí no lo es tanto, porque no es ni de cerca mi tipo, así que tiene su mérito, no te creas.

Olivia Williams (como Ruth Lang, la esposa del primer ministro) sí que es un poquito mi tipo, ya ves. Vale, vale, tal vez pienses que estoy loco, pero yo no me meto con tus gustos, así que mejor no nos toquemos las narices, y ya está, ¿ein?. :-D

Vale, a lo que iba. Ruth Lang es una especie de Hillary Clinton cualquiera, para que nos entendamos. Una mujer inteligente y dura que vive a la sombra de su marido a pesar de tener mucho más cerebro que él. El papel está bien interpretado por parte de la Williams, con un toque nostálgico y áspero que resulta quizás de lo más atrayente de la película (pero también de lo más convencional y manido, quizás porque uno no deja de pensar en la Hillary, lo que resulta demasiado obvio).

El guión, roza el aburrimiento. La fotografía, bastante buena y digna. Sobre todo me gustó el ambiente frio y desolador de la isla donde el bueno de Adam Lang vive su retiro.

En general una peli que no puedo recomendar demasiado. No se, ¿un par de estrellas?. Bueeeeno. Pero tal vez le esté dando demasiado, soy consciente de ello. Todo sea por la buena fotografía y alguna que otra buena actuación a pesar de la mielda de guión que les han dado. ;-)

Opinión: ★★☆☆☆

El libro de Eli

(Elegida por mí)

La película se desarrolla en un mundo apocalíptico, aparentemente unos treinta años después de una guerra nuclear masiva. Los pocos supervivientes que quedan, están inmersos en una gigantesca anarquía, y malviven gracias a la basura que ha dejado la vieja civilización extinta por la guerra. Entre las ruinas, un hombre se abre paso para intentar llegar a su destino. Se le ha dado un encargo, una misión: proteger con su vida un libro que contiene una valiosa información capaz de devolverle a la gente la esperanza y la perspectiva de un mundo mejor. Pero debe tener cuidado, porque en malas manos, esa misma información puede convertirse en una fuente de poder sin límites que conduzca al mundo a la tiranía y la esclavitud.

La historia está muy bien desarrollada desde el punto de vista cinematográfico, pero el guión es en si mismo muy manido y poco sutil. Para que te hagas una idea, la película entera no deja de ser un cruce entre Mad Max, Fahrenheit 451, y un célebre superhéroe (no pulses el enlace si no quieres encontrarte con un spoiler horroroso).

Con todo, la peli es entretenida y tiene cosas buenas, aunque no vaya a pasar a la historia del cine. Por ejemplo, me gustó mucho la ambientación y el ritmo. Y hay un par de detalles por los cuales incluso me gustaría volver a verla otra vez. No los menciono para no generar más spoilers, pero tienen mucho que ver con el parecido de Eli con el superhéroe en cuestión.

Eli está interpretado por Denzel Washington, un actor que me encanta y que tiene un gran registro en su haber (supongo que es lo mejor que puede decirse de un actor). Unicamente echo de menos verle en algún papel cómico, pero sospecho que se desenvolvería realmente bien. Personalmente, su mejor actuación fue la de Training Day, pero una opinión mía de dejo aquí colgando. En cualquier caso, en “El libro de Eli” hace también un buen trabajo y consigue hacernos creíble el papel de Eli como superhéroe, lo que no es poco.

El malo maloso es Gary Oldman, otro peso pesado, que hace un trabajo también bastante decente resultado un malo atractivo y con carisma suficiente para llevar el peso de la película.

Mila Kunis interpreta a Solara, la chica. No es especialmente guapa, pero sí resultona, especialmente porque los estilistas se han esforzado un huevo en mostrarnos lo fashion, fashion, fashion, que está la niña vistiendo harapos miserables. Sí, se han pasado un pelo con el tema. Se agradecen las vistas, desde luego, pero pasarse se han pasao.

Y la madre de Solara es la virtualmente desaparecida Jennifer Beals, que aquí reaparece para sorpresa de muchos. Y no lo hace mal, no, mira tu. Jennifer Beals, Jennifer Beals, ¿quién coño era?. ¡Ostras, Pedrín, la de Flashdance!. Pues eso.

Resumiendo, que la peli me ha gustado, mira. Quizás como para verla otra vez. Pero reconozco que es un poco manida y con un guión sin sorpresas, por mucho que el guionista lo pretenda. Con todo, te recomiendo que la veas, síp.

Opinión: ★★★½☆

Green Zone

(Elegida de mutuo acuerdo)

Tras la invasión de Irak por el ejército norteamericano, una de las principales preocupaciones mundiales es la localización de las dichosas armas de destrucción masiva. Pues bien, el alférez Roy Miller dirige una patrulla cuya función es precisamente esa: tomar y revisar los “puntos calientes” que, según Inteligencia Militar, son almacenes de armas químicas o biológicas. Después de unos cuantos chascos, Miller tiene ya bastante claro que los informes de Inteligencia son pura bazofia y empieza a dudar de que las armas de destrucción masiva que provocaron la guerra existan siquiera.

Matt Damon interpreta a Roy Miller y le da un tinte creible, en parte porque es un buen actor (siempre me ha gustado como trabaja), pero también porque se aprovecha de su éxito en la serie Bourne. Al fin y al cabo, Miller es un militar capacitado pero no idiota, que ve lo que está pasando a su alrededor y desconfía de las intenciones y explicaciones de sus superiores. Suena a Bourne, ¿verdad?.

Greg Kinnear interpreta a Clark Poundstone, un político no muy alto en la escala jerárquica pero sí lo suficiente para tener acceso a lo que de verdad está pasando. Es un personaje despreciable en muchos aspectos, porque sabe lo que ocurre y lo utiliza en beneficio propio sin importarle gran cosa las consecuencias. Buena actuación por parte de Kinnear, que con su cara de angelito consigue transmitirnos los idea de que los más hijop*t*s no siempre tienen cara de ello.

Brendan Gleeson hace de Martin Brown, un agente de la CIA. Curiosamente, aquí no se representa a la CIA como una tanda de inútiles. Todo lo contrario, la CIA ve lo que pasa y está bastante cabreada porque saben que el camino que están siguiendo los políticos conduce a un completo desastre. También saben que no hay armas de destrucción masiva, pero que alguien ha manipulado la información, alguien que viene muy de arriba (lo bastante como para se capaz de saltárselos a ellos). Magnífico, el papel de Gleeson. No es una interpretación a lo James Bond, sino algo mucho más real: el agente es alguien que no se oculta y se presenta abiertamente como lo que es, porque su trabajo se hace en los despachos y en los ordenadores, manejando y controlando información que le proporciona agentes de campo, pero también la propia prensa y fuentes locales. Me gustó, este agente de la CIA, la verdad.

La guapa Amy Ryan hace de Lawrie Dayne, una periodista que contribuyó con sus artículos a preparar a la opinión pública americana a favor de la guerra. El problema es que ahora ya no lo tiene tan claro, ve que los políticos que antes la buscaban ahora le están dando largas, y que las armas en cuestión no aparecen por ningún lado. Un papel pequeñito, pero bien hecho y con su miga.

En general, la película es bastante aceptable, quizás la mejor que se ha hecho sobre la guerra de Irak (incluida En tierra hostil, en mi opinión). Con buen ritmo y cosas interesantes que contar. Solo tiene un pequeño defecto: la peli es transgresora y dura para los americanos, pero más bien un poco panoli e inocentona para los europeos. Y es que para los americanos, eso de que los políticos les mientan, es algo así como un drama nacional, algo impensable, el colmo de la perfidia. Los europeos, en cambio, sabemos que nuestros políticos nos mienten constantemente, pero nos la trae al pairo mientras hagan su trabajo y lo hagan bien.

En resumidas cuentas: que a este lado del charco todo el mundo sabía que lo de las armas de destrucción masiva era una excusa barata. Y uno, cuando ve la peli, ta muy bien y eso, pero se queda un poco frío: “Ya, era todo mentira… ¿Y?“.

Con todo, es una película que recomiendo sinceramente. Yo me lo pasé bien.

Opinión: ★★★½☆

Los hombres que miraban fijamente a las cabras

(Elegida por mí)

Película extraña donde las haiga. Eso puede ser bueno o malo, según las circunstancias y el buen hacer de directores, productores y demás pero, en general, la lógica dice que quien se salga del canon es más fácil que meta la pata a que acierte.

“Los hombres que miraban fijamente a las cabras” es una película fallida, escrita en clave de comedia pero con escasos momentos realmente cómicos y que apenas consiguió arrancarme una sonrisa de vez en cuando (por ejemplo, sí lo consiguió cuando George Clooney le espeta a Ewan McGregor que es un caballero Jedi, un bonito guiño al espectador).

Ewan McGregor interpreta a Bob Wilton, un periodista más bien mediocre y fracasado que está a punto de dejarse matar solo por demostrarse a si mismo y a su ex-esposa que es alguien. Buena interpretación por parte de McGregor, aunque no le pega demasiado el papel, para qué nos vamos a engañar, porque no da el tipo de fracasado ni de lejos (pero eso no es culpa de él, sino del director de casting). Con todo, él hace lo que puede y nos pone delante un personaje bastante creíble, a medio camino entre el escepticismo natural que a cualquiera nos producirían la sarta de estupideces que Clooney está contando, y la duda de si habrá algo cierto en ello (lo que lo convertiría en un bombazo periodístico).

George Clooney interpreta a Lyn Cassady, un… ejem… un caballero Jedi del ejército de los Estados Unidos. Describir qué es exactamente eso te estropearía parte de la  poca gracia que tiene, si pretendes ver la peli, así que paso de meter spoilers. De nada. Clooney más bien sobreactuado hasta el esperpento. Con todo lo que me gusta Clooney, la verdad es que aquí no llega a convencerme  ni un poquito en su papel de pirado.

Jeff Bridges como Bill Dajanjo, un poquito mejor. Pero aún así es un papel demasiado histriónico para mi gusto, como casi toda la película. Lo mismo podría decir de Kevin Spacey como Larry Hooper o Stephen Lang como general Hopgood. Todas la película, en general, respira eso: histrionismo y exageración hasta el surrealismo, que supongo que es lo que se pretendía pero que al menda no le gusta demasiado (el surrealismo está bien y puede ser gracioso, pero la diferencia entre lo tonto y lo genial es tan borrosa…).

La historia, más bien aburrida. El guión, un poco pobre. La dirección, justita justita. Vaya, que lo mire por donde lo mire, no hay mucho que rascar en esta peli. Una pena, porque anda que no metieron buenos actores. Y total, pa ná.

Opinión: ★½☆☆☆

Invictus

(Elegida de mutuo acuerdo)

Las películas basadas en hechos históricos suelen ser un poquito lentas. Y ésta lo es. Pero con todo, la historia es atractiva, la narración es muy correcta, y la dosis de sentimentalismo es lo justita para no llegar a empalagar. En general, una película entretenida que deja con buen sabor de boca.

Y es que la historia que se cuenta está basada en un hecho real: En un país en plena crisis, Nelson Mandela, que ha sido liberado y asciende al cargo de Presidente del país, se encuentra con una nación dividida y cargada de odios y prejuicios. Para unirlos a todos como pueblo y darles orgullo nacional encuentra una solución muy sencilla: utilizar un torneo de rugby y a un equipo hundido a punto de ser disuelto como forma de catarsis colectiva.

Morgan Freeman interpreta a Nelson Mandela, como no podía ser de otra forma. Carismático y con una presencia que llena la pantalla, posiblemente sea el único actor capaz de ponernos delante de un Mandela y salir medianamente indemne, aunque quizás tienda demasiado al paternalismo para un papel que ha de ser de todo menos precisamente paternalista.

Matt Damon nos pone delante de Francois Pienaar, el capitán del equipo de rugby que llevó contra todo pronóstico a los Springboks a la victoria. Damon intenta ponernos delante de una persona normal que se ve inmersa en una situación excepcional. Pero su interpretación se queda un poco corta y artificialmente contenida hasta parecer tímido y parado, que seguramente no era lo que se pretendía.

Curiosa, la presencia en el reparto del jugador neozenlandés de rugby Zak Feaunati interpretando a Jonah Lomu, la mula parda del equipo de rugby de Nueva Zelanda, el dragón a abatir. Bien, es una mula parda haciendo de mula parda, cosa que borda, por supuesto. Y es que a ver quién es el guapo que se le pone delante.

Pero especialmente bueno es el trabajo de los actores secundarios que interpretan a los guardaespaldas (Vaughn Thompson, y Julian Lewis Jones en especial), porque son los que mejor representan el problema de división y desconfianza mutua que dominaba el país, y camino que habían de seguir hacia la reconciliación.

Guión tal vez un poco demasiado sensiblero, pero lo justito para las circunstancias y una historia forzosamente emotiva. Con todo, bastante contenido para lo que me esperaba a priori.

La película, en general, no pasará a la historia del cine, desde luego. Pero sí te permitirá pasar un buen rato entretenido y echarle un vistazo a un episodio muy poco conocido: el final del Apartheid y el comienzo de una reconciliación nacional por la que nadie hubiese firmado unos años antes.

Opinión: ★★★½☆

En tierra hostil

(Elegida por mí)

Película bélica un tanto atípica: no son muchos los que se atreven con artificieros (es mas fácil contar historias de marines). La historia en sí misma es también bastante original y poco convencional: en un equipo de artificieros del ejército, que se dedica a la desactivación de explosivos terroristas en Irak, entra a trabajar tipo un tanto particular, con métodos poco convencionales y una personalidad un tanto extraña que actúa como si no le importase nada en la vida.

Jeremy Renner interpreta al sargento William James, el protagonista. Hace muy bien de pirado, siempre con una sonrisa en los labios y con métodos que chocan frontalmente con las viejas ideas adquiridas por sus compañeros de pelotón. Naturalmente, a lo largo de la película empezaremos a entenderle y a darnos cuenta de por qué actúa como actúa. El guión está muy bien estructurado con ese único objetivo, por cierto. Porque al final, la película no intenta vendernos escenas espectaculares (aunque alguna hay), sino simplemente eso: entender un poquito al sargento James.

Anthony Mackie interpreta al sargento Sanborn, que se verá superado por las rarezas del sustituto (James), al que no conseguirá entender demasiado, y que le desquiciará más de la cuenta en varias ocasiones. Buen actor y buen personaje aunque sin demasiadas complicaciones. Sanborn es un personaje cabal y normal con los pies bien puestos en el suelo, alguien con el que todos nos identificaremos sin problemas y de forma inmediata.

Brian Geraghty interpreta a Owen Eldridge, un soldado de apoyo del equipo, cuya función es proteger y cubrir a los artificieros con armas ligeras. Se trata de un personaje atormentado y sobrepasado por las circunstancias, un soldado a punto de romperse y entrar en barrena. Atendido por los psiquiatras del ejército, de momento continúa su labor en el pelotón de la mejor forma que puede. Interpretación  correcta y en su punto, sin sobreactuar más de lo necesario a pesar de que el papel lo pida a gritos, lo cual siempre es una buena muestra de profesionalidad por parte de un actor.

David Morse hace una aparición estelar como coronel Reed. Su presencia es tan enérgica como fugaz, y nos muestra a un oficial marine duro y con muy malas pulgas. Morse es un actor con mucho carisma, que ha aparecido casi siempre en papeles secundarios cargados de significado y de intensidad, como por ejemplo, cuando hizo de papá de Jodie Foster, en Contact. Y en esta peli, hace un poco de eso: un papel secundario al que se le quiere dar una carga emocional importante que sobrepasa al propio personaje. Y lo logra.

Como también es corta y estelar la aparición de Ralph Fiennes como jefe de una unidad de contratistas militares, en una emboscada en la que nuestros artificieros se ven atrapados peleando francotirador contra francotirador. Excelente escena, y buena interpretación también por parte de este actor que suele convencer bastante en sus trabajos.

En general, película de relativamente escaso presupuesto, con un guión interesante y para nada aburrido, mostrando una historia bien contada, con algunas imágenes poco convencionales de una guerra de la que se podrían sacar rios de tinta.

Tres estrellitas y media, quizás cuatro.

Opinión: ★★★½☆

Sherlock Holmes

(Elegida de mutuo acuerdo)

Creíamos que de Sherlock Holmes se había dicho ya todo lo decible. Bueno, pues no. Aquí tenemos otra versión que pretende dar un punto de vista original, una vuelta de tuerca más a la compleja personalidad del más famoso detective.

Original punto de vista si que es, desde luego. ¿Pero acertado?. Eso habría que discutirlo. En mi opinión no: en la peli nos presentan a un Holmes que resulta más bien un macarrilla barriobajero que un detective culto e inteligente. Y sobre su capacidad para sacar rápidas conclusiones con datos más bien escasitos, lo llevan a unos extremos realmente difíciles de creer (por decir algo).

Robert Downey Jr. es Sherlock Holmes. Es un actor irregular y con cierta vis cómica que tiende siempre un poquito a la sobreactuación. Dependiendo del papel, puede bordarlo o quedarle demasiado teatral. En la película Iron Man me encantó. En ésta no tanto y no llega a convencerme. Pero no estoy seguro de si se trata de un problema de actuación o de guión, porque ya digo que el personaje que nos presentan no acabó de gustarme para nada. Curiosamente, Robert Downey no pega físicamente ni como actor para el personaje (pegaría más bien como Watson), pero supongo que es lo que el guionista y el director buscaban.

Jude Law es el Dr. Watson, el fiel amigo de Holmes. Law es un actor un poquito limitado, demasiado elegante, demasiado… británico. Pero en lo que hace, suele ser bastante bueno y acabar haciendo un excelente trabajo. Por ejemplo, para los buenos aficionados a la Ciencia Ficción, Law siempre será Jerome, no importa lo que haga. No es un actor que de el tipo para un buen Watson (pega más bien como Holmes), pero nuevamente supongo que era lo que los guionistas y el director buscaban.

La guapa Rachel Adams interpreta a Irene Adler, una mujer de oscuro pasado que tiene la rara habilidad de conseguir engañar a Holmes y hacerle sacar de sus casillas. Obviamente, su belleza es su mejor arma. Una interpretación correcta bien conseguida, en la que la actriz pone de su mano toda la seguridad en si misma y todo el encanto que el personaje necesitaba.

La no tan guapa pero sí atractiva Kelly Reilly interpreta a Mary Morstan, la novia de Watson (para desesperación de Holmes, que ve tal noviazgo como una cuña que amenaza la amistad entre ambos). Mary es un personaje inteligente y maduro, capaz de lidiar con lo que sea. De hecho, es posiblemente el personaje que más me ha convencido de todos. Muy bien interpretado y manejado por parte de Kelly Reilly, desde luego, que como ya dije, no es especialmente guapa, pero sí tiene una mirada capaz de taladrar al más duro, y la usa sin piedad.

En cuanto a Mark Strong como Lord Blackwood, bueno, bien. Pero es un malo maloso de película, de los de “Mmuah-ha-ha!”, y generalmente no me suelen convencer ese tipo de personajes. Salvo que la cosa se haga aposta y en la peli adecuada: por ejemplo, uno no puede evitar que le guste Darth Vader. Pero Lord Blackwood no cuela. Como tampoco cuela Holmes, personajes ambos demasiado listos y demasiado infalibres para ser creíbles.

En general, la película como que no. Muy bien ambientada, con una fotografía y una recreación del Londres del siglo XIX sencillamente excelente. Pero con un guión que me acabó de atrapar y unos personajes que no me llegaron a convencer.

Una estrellita y media. Se siente.

Opinión: ★½☆☆☆

¿Qué fue de los Morgan?

(Elegida de mutuo acuerdo)

Los Morgan son un matrimonio en crisis cuya única salida es ya el divorcio (al menos por parte de la señora Morgan, puesto que él está aún dispuesto a arrastrarse un poquito más). Así están las cosas cuando un buen día, durante el enésimo intento de arreglar las cosas, la señora Morgan presencia un asesinato mafioso lo que la lleva a ella y a su aún marido a convertirse en testigos protegidos: en un pequeño pueblo perdido en medio de ninguna parte de Wyoming, para más señas.

Paul Morgan es interpretado por Hugh Grant. Bien, si esperas ver al bueno de Hugh haciendo de otra cosa diferente a lo habitual vas de cráneo, porque lo único que tendrás es a Hugh haciendo de Hugh. A veces, esta jugada maestra de poner a Hugh haciéndose el tonto simpático sale bien (por ejemplo, en “Cuatro bodas y un funeral”). Pero todo depende del guión: si tienes uno decente, la cosa resulta. Si no, la cosa sale bastante cansina y forzada. Por desgracia, en “¿Qué fue de los Morgan?” estamos en el segundo caso.

Meryl Morgan está interpretada por Sarah Jessica Parker, actriz que nunca me ha gustado nada y a la que no he visto en ningún papel medio decente ni una sola vez. Y en esta película tenemos más de lo mismo. Interpretación cortita, sin demasiada gracia y con poco o ningún misterio. Solo apto para fans de la Parker, entre los cuales no me encuentro, la verdad.

Clay Wheeler, el sheriff del pueblo que recibe a los Morgan, es interpretado por el veterano Sam Elliot, al que casi siempre vemos en papeles de vaquero o de policía (y en ese caso, junta las dos cosas). Elliot es un actor con gran filmografía en su haber, desde luego, pero el guión es bastante pobre y le deja en la estacada sin nada que decir o que hacer más que figurar y llenar la pantalla con su digna presencia. Si, presencia tiene, pero es una pena que no le hayan dado nada más con lo que poder hacer algo.

Emma Wheeler, la esposa del sheriff, está interpretada por Mary Steenburguen, fantástica a sus 56 años, la verdad. Seguramente lo menos malo de la película, junto con el propio sheriff y Michael Kelly, pero entre la tendencia de la actriz a ser un poquito demasiado inexpresiva, y el doblaje al castellano con una voz que no resulta demasiado afortunada, el resultado final es bastante pobre y ni siquiera ella llega a convencer.

Adam Feller, el asistente del señor Morgan, es Jesse Liebman, actor con escasa filmografía, y al que básicamente le dijeron: “Tú haz de mueble”. Y va y lo hace.

Jackie Drake, la asistente de la señora Morgan, es Elisabeth Moss, actriz un poquito más conocida aunque siempre en papeles secundarios. A ella le dijeron: “Tú haz de insoportable”. Y va y también lo hace.

Vincent, el asesino malo malísimo de la peli, es interpretado por Michael Kelly. Con más posibles que sus compañeros de reparto, a Kelly le mandan hacer de asesino psicópata y astuto, y lo hace con bastante más habilidad y recursos que los demás. De hecho, es sin duda el mejor actor de la película y logra brillar un poquito incluso a pesar del escaso guión con que contaba a priori. Bien por él.

En cuanto al guión, supongo que ya te habrás dado cuenta de por dónde voy. Guión completamente funcional y previsible hasta el absurdo. No hay nada en él que sorprenda lo más mínimo, y hasta los diálogos son convencionales y aburridos. Sinceramente, he visto pocos guiones más sosos que éste. Y dicho esto, creo que ya lo he dicho todo.

Como comedia romántica, pobre, muy pobre. Entre los protagonistas hay menos química romántica que en un vaso de agua. Y en lo que a comedia se refiere, no han conseguido hacerme reír ni una sola vez, y sonreír, lo que se dice sonreír, creo que tampoco. Un poco penoso todo, la verdad.

En resumen: película aburrida, sin más.

Una estrellita. Y puede que esté siendo optimista.

Opinión: ★☆☆☆☆