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El tren de las 3:10

(Elegida de mutuo acuerdo)

Últimamente no se ven en el cine muchas películas del oeste. Parece que ese filón se ha agotado ya, aunque no me lo explico, porque con un poquito de imaginación da para mucho y se podrían sacar argumentos de lo más interesante. El oeste americano fue mucho más complicado de lo que parece y se podrian dar muchas vueltas de tuerca a casi todo.

Pero los guionistas de Hollywood están en plena crisis y andan bastante escasitos de ideas, así que ya no sacan más que adaptaciones de superheroes del comic (que tienen su gracia, pero solo hasta cierto punto), y remakes de películas antiguas (que ya empieza a estar uno un poco hasta las narices).

Y esto viene a cuento porque “El tren de las 3:10″ es un remake de una película de Glenn Ford, nada más y nada menos que del 57. Bien, la verdad es que no vi la película original, y si la vi, no me acuerdo de ella. Pero ya os podeis imaginar por el tonito con que escribo estas líneas, que la nueva versión no me ha gustado demasiado.

Y eso que los actores no lo hacen mal. En general, todos, más o menos, hacen una actuación bastante decente, y alguno hasta se luce bastante más de lo yo me esperaba.

Russell Crowe haciendo de Ben Wade está un poco en su línea. Hombre, para ser sinceros, uno tiene la sensación de que Russell Crowe hace siempre el mismo papel o muy parecido. Lo hace bien, o por lo menos no chirría (que es lo más importante que uno le pide a un actor), pero tampoco es como para lanzar el sombrero al aire, ni para plantearse darle un oscar, porque a ratos no cuela como tipo duro. ¿Qué quereis?. Hay un momento en que Wade (el pistolero desalmado) le dice a William Evans (el hijo del granjero) que no, que él no es ningún héroe, sino un asesino malo malísimo. Bien, pues ese era un buen momento para que Russel Crowe se luciera. Y no lo hace. Simplemente suelta la frase y no convence ni un poquito. Hasta Kevin Costner lo hizo mucho (pero mucho) mejor, si sabes a qué película me refiero. ;-)

Christian Bale haciendo de Dan Evans, el granjero, es otra cosa muy distinta. Nunca fui un fan de Bale, la verdad, pero en esta película borda el papel. Así, sin darse una pizca de importancia. Su personaje es un campesino aburrido, una persona que ha vivido toda su vida bajo la bota de los terratenientes, en compañía de una esposa que es idiota perdida y un hijo que es como para darle collejas hasta que se ría. Y aún así, el actor consigue transmitirnos sin alardes todo el dolor y toda la decepción que han marcado su vida, desde que fue herido en la guerra dejándole tullido para siempre. Y sin decirlo en ningún momento, logra hacer creíble la sensación de que hay mucho más en su interior, y que tenemos a alguien capaz de enfrentarse a todo y a todos, si así se tercia. Muy, muy bien, la actuación de Christian Bale. Y ésta sí podría ser de oscar.

También está estupendo Peter Fonda, como Byron McElroy. No se por qué, pero este hombre llena la pantalla sin necesidad de hablar. Es una pena que el guion le haya dejado un papel tan chorras, porque de haber tenido la oportunidad de hacer de Dan Evans hubiera sido también una gozada.

Gretchen Mol, como Alice Evans (la esposa del granjero), hace un papel insulso y sin ningún aliciente. Pero no porque la actriz lo haga mal, sino simplemente porque el guión así lo exige. Y es que Gretchen es una mujer completamente odiosa (o al menos a mi me lo pareció) por su incapacidad para empatizar mínimamente con su marido, o incluso con sus hijos. Se trata de una mujer hermosa, pero con el tipo de belleza que a mí, por ejemplo, me deja completamente frio porque cumple todos los cánones, no expresa nada, y casi está cortada a escuadra y cartabón. Supongo que era exactamente lo que buscaba el director de casting, y si es así, desde luego hizo un buen trabajo porque la actriz da el tipo, y hace exactamente la actuación insulsa y falta de empatía que su físico sugiere.

Logan Lerman interpreta a Willian Evans, el hijo del granjero, un chico en plena adolescencia y cargado de hormonas y de rabia contra el mundo. Y especialmente contra su padre. Uno desearía poder darle de collejas, porque tienes la sensación de que Dan Evans es en el fondo un buen hombre atrapado en una familia y en unas circunstancias que no son dignas de él. Pero en fin, la adolescencia es así, todos lo sabemos, y desde luego el actor sabe decírnoslo de forma contundente, así que se puede decir que el chico ha hecho también un buen trabajo.

Ben Foster haciendo de Charlie Prince, el segundo al mando de la banda de Ben Wade, hace un papel vistoso pero más convencional. Supera a Russell Crowe, desde luego, porque da la sensación de ser un verdadero cabrón con muy mala leche (cosa que Crowe no consigue). Pero lo logra a expensas de una actuación un tanto clásica. El truco de no pestañear nunca esta ya un poco visto, pero la verdad es que lo hace bastante bien. Como también la sonrisa forzada que saca en un par de escenas. No ganará un oscar al mejor secundario, no, pero su papel está bien representado y destaca por encima de los demás, (a excepción de Christian Bale, por supuesto).

La fotografía, un poco plana. No destaca ni por los paisajes, ni por el uso de polarizadores para resaltar los colores, ni tampoco por una estética gris y polvorienta al estilo de “Sin perdón”. En otras palabras, una fotografía vulgar y sin pretensiones, que cumple su función y punto. Y lo mismo, prácticamente, podría decirse del montaje, que es de lo más normalito que uno se ha echado a la cara últimamente.

Y luego está el guión, claro. Pero es que no tiene ni pies ni cabeza, y a ratos te saca de la película a bofetadas. Lo malo es que no puedo destriparlo como me gustaría, porque de hacerlo te la estropearía por completo si quieres verla. Una pena.

Pero sí te voy a contar un detalle que parece una chorrez pero por la cual a punto estuve de levantarme e irme del cine: A ver, señores. En pleno siglo XIX, en la época previa a la asepsia, y con un balazo en el vientre, me da igual lo bueno que sea el veterinario o lo duro que sea el pistolero. Símplemente está muerto. Y será una muerte dolorosa y lenta. Es así de simple. ¿Vale?. ¿De acuerdo?. ¿Estamos?. Pues eso, que por ahí no paso, connnnio, que eso es una tomadura de pelo. :-(

Y no quiero meter más spoilers, porque quizás tú quieras ver la película y no voy yo a estropeártela. Pero sí quiero dejar constancia de que el comportamiento de Ben Wade, sobre todo al final, no se lo cree ni el guionista. Pero vamos, que no cuela ni con palanqueta.

Por no hablar de lo rarito que resulta que pistoleros con tan buena puntería cuando viene al caso, luego no parezcan darle ni a un elefante a plena vista en medio de una ensalada de tiros. Venga, hombre, seamos un poco coherentes, caramba.

Y en fin, que no, que no me ha gustado. Reconozco que resulta un poco refrescante ver una peli del oeste a estas alturas, y de hecho a María le ha gustado mucho más que a mí (cosa rara, porque ella es la puñetitas y yo el conformista). Pero podían haberse esmerado un poco más. Eso también.

Dos estrellitas y van que chutan, ea.

Opinión: ★★☆☆☆

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Hellboy II: El ejército dorado

(Elegida de mutuo acuerdo)

La segunda entrega de Hellboy me ha resultado un poquito decepcionante. Con las muchas cosas buenas que tiene la película, deja un sabor de boca un tanto agrio por sus deficiencias, que son también muchas. Aunque para ser sinceros, seguramente la mayor parte de las cosas que no me han gustado corresponden a un unico culpable: el propio Guillermo del Toro, que es tanto director como guionista.

Y es que el guión, para empezar, es un poco flojito, la verdad. La historia en si misma es bastante banal y vista ya en unas cuantas películas. Aun así, hubiera podido pasar si no fuese porque por culpa del guión nos han estropeado a varios personajes.

Por ejemplo al propio Hellboy (Ron Perlman), que nos lo han vuelto más soso que la sopa que me ponen en el trabajo, que ya es decir. En la primera entrega Hellboy tenía diálogos ingeniosos y con chispa, que en esta segunda película casi han desaparecido dejándonos a un “rojo” más bien melancólico y confundido. ¡Conio, que es un demonio, por favor, no pretendan hacerlo pasar por buenecito santurrón!. Ron Perlman lo intenta, pero el guión le ha traicionado y no le da ninguna cancha, así que el hombre no puede hacer más de lo que hace. Una pena.

En cambio a Liz me la han destrozado precisamente por lo contrario. En la primera entrega Selma Blair interpretaba a una chica atormentada y con un fragil equilibrio mental que no soportaba ni podía controlar sus poderes pirocinéticos. En esta segunda entrega, en cambio, se nos pretende colar a una mujer decidida y segura de si misma, que sabe lo que quiere aunque aún no ha logrado amoldarse del todo a su novio (Hellboy) por lo que se pasan el tiempo discutiendo por chorradas. Bueno, amoldarse, amoldarse sí que se han amoldado un poquito, porque de hecho se ha quedado embarazada, pero no cambiemos de tema. La cuestión es que no me gusta que me cambien la personalidad de un personaje así por que si. Y encima, es que a mí me gustaba la Liz de la primera entrega, así que esta Liz pirómana y un tanto bestia que se nos presenta ahora me ha dejado más bien frio, si se me permite otro chiste tonto.

En cambio, Doug Jones haciendo de Abe Sapien continúa en la misma línea de la primera parte, aunque le han dado más protagonismo y con buenos resultados, porque es un personaje que me sigue gustando bastante. Por cierto que una de las cosas que más me gusta de Abe Sapien es la forma plástica y extraña como se mueve, y me acabo de enterar de que el actor está especializado precisamente en mímica e interpreta casi siempre personajes fantásticos. Muy buena elección por parte del encargado del casting, porque Doug hace un magnífico trabajo en cualquiera de las dos entregas. Y eso sin mencionar que en la misma película el actor también interpreta a otros personajes más secundarios, como por ejemplo el ángel de la muerte. Yo no me di cuenta, lo leí en Internet para documentar esto, así que eso nos da una idea de la amplitud de registros que tiene el actor.

Como también me ha gustado mucho el personaje del príncipe Nuada. Magnífica interpretación de Luke Goss, no solo por los ágiles movimientos que hace en los combates, sino también porque consigue transmitir muy bien un concepto bastante inquietante: que aunque es un enemigo, un asesino de masas, en realidad tiene muy buenos motivos. Uno no puede dejar de entender la postura de su personaje e incluso admirar su resolución. Y ciertamente Luke Goss consigue convencernos sin fisuras de que el príncipe Nuada no es malvado, simplemente pelea por lo que cree justo, tal y como haríamos nosotros en su lugar.

su antagonista es su hermana gemela la princesa Nuala, un personaje con fuertes convicciones morales interpretado por Anna Walton. Se trata de una actriz bastante atractiva, aunque con un tipo de belleza de aspecto melancólico y triste que se aparta de los cánones. Y encima, con la caracterización que le han hecho los del equipo de maquillaje, han logrado que se parezca un poquito a nuestra Alaska, así que no he podido evitar que me resulte un personaje simpático desde el primer instante. Físico aparte, Anna hace un papel más que digno, aunque no tan lucido como el de Luke Goss, principalmente porque el guión tampoco le daba más margen a la interpretación y la relegaba a un papel femenino muy convencional y pasivo. Una pena, porque a mí me gustan las mujeres fuertes (si has leído cualquiera de mis libros, imagino que ya te habrás dado cuenta de eso tú solito), así que este personaje me resultaba especialmente interesante. Se podía haber hecho algo mucho, muchísimo mejor con él, pero al guionista no le dió la gana y nos dejó a Nuala haciendo de mero comparsa, una especie de contrapunto de Nuada. Lo que tampoco cuadra demasiado, porque “la pobre princesita” tendrá todo el aspecto debilucho que se quiera, pero tiene las narices de oponerse a la mula parda de su hermano, (¡olé sus ovarios!)… ¿y luego se limita a correr en busca de ayuda?. Vamos, hombre…

Nota al margen: Así, a voz de pronto, se me ocurren de golpe tres o cuatro armas poderosas que Nuala podría haber usado contra su hermano sin necesidad de matarle. Y eso que soy un tio. Estoy seguro que a una mujer con un poquito de mala leche se le ocurrirían joputeces mucho mayores incluso dormida. Pero claro, el guionista era Guillermo del Toro. Hombre tenía que ser… ;-D

Y por cierto, ya que estamos divagando:

Otra nota al margen: Cuando digo que me gustan las mujeres “fuertes” ha de entenderse como “fuertes de espíritu“, no cafres, que son cosas distintas, ¿vale? (no te vayas a pensar ahora que me va el rollo dominatrix, o algo así, ¿ein?).

En cuanto al personaje de Johann Krauss, fue interpretado por James Dodd y John Alexander alternativamente, con la voz de Seth MacFarlane, aunque esto nos lo hemos perdido en el doblaje, por supuesto. Pero sí que me ha gustado, y mucho, la voz del actor español de doblaje, que resulta que no es otro que nuestro Santiago Segura (que también aparece brevemente en la subasta, como uno de los compradores, poniendo cara… bueno… cara de Santiago Segura). En cualquier caso, el personaje de Johann Krauss es otro de los aciertos de la película y está muy logrado, la verdad.

Como también me ha gustado Jeffrey Tambor haciendo de Tom Manning, el jefe de Hellboy. Muy en la línea de la primera entrega, así que no hay mucho que comentar al respecto.

Pero no puedo decir lo mismo de la ambientación y del vestuario. Lo siento, pero lo del zoco no me gustó nada, ni un poquito, sobre todo porque a veces uno tenía la sensación de estar en “El laberinto del fauno” y otras veces en una oscura taberna de “La guerra de las galaxias”. Que sí, que vale, que el autoplagio es una cosa muy digna y distinta al plagio a secas, pero caramba, no me gusta que me vendan una película a base de reciclar ideas, así que si los monstruitos de “El laberinto del fauno” quedaron chulos, se siente pero se recicla en “El laberinto del fauno II”, no en Hellboy, ¿vale?. Pues eso.

Pero sí me ha gustado el ejército dorado en sí mismo. No hasta dar botes en mi butaca, desde luego, pero bastante decentito. Solo que 70 veces 70 da un ejército más bien cagarruta, pero en fin, como son indestructibles, pues dan para mucho, supongo. ;-)

En general, se trata de una segunda entrega bastante inferior a la primera. Aun así, es entretenida y tiene varias cosas buenas por las que merece la pena verla. En total, eso son tres estrellitas: una peli buena, pero no excelente. Y es que no dio para más.

Opinión: ★★★☆☆

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Mamma Mía!

(Elegida por María)

Aunque últimamente le estoy dando fuerte a cosas un poquito más duras (Industrial, Heavy, y Rock Gótico sobre todo), la verdad es que el pop sueco, y concretamente ABBA, sigue formando parte de mi música favorita. De hecho, en mi iPod nunca faltan ABBA Gold y More ABBA Gold, lo que supongo que ya dice mucho.

Aun así, suelo resistirme bastante a los musicales, aunque reconozco que entre las películas a las que pondría cinco estrellas sin dudarlo, están por ejemplo “A chorus line”, “All that jazz” y la más reciente “Chicago”.

Mamma Mia! es un musical, claro (¿qué otra cosa iba a ser?), pero no uno típico al uso en Hollywood, sino más bien un musical gamberro, en el que la música se imbrica en el guión y forma parte de él de forma contundente hasta el punto de que la letra de las canciones son en realidad parte del diálogo entre los personajes. Todo esto aderezado con un montón de bailes con coreografías sencillas pero resultonas en las que se mezcla realidad y fantasía (por ejemplo, aparece de repente todo el pueblo bailando, o los protagonistas aparecen por arte de magia en un barco vestidos con otra ropa). Si has visto algún film indio, seguramente el concepto te resultará un poco familiar, porque efectivamente, la estructura de esta película está construida al más puro estilo Bollywood.

El argumento gira en torno a Sophie (Amanda Seyfried), una chica que vive con su madre (Meryl Streep) en una isla griega y está a punto de casarse. Solo que su sueño es que su padre la lleve al altar y ahí es donde empieza el lío, porque hay tres posibles candidatos a padre: Sam (Pierce Brosnan), Harry (Colin Firth), y Bill (Stellan Skarsgard). Y ni siquiera Donna, su madre, sabe quién es el que puso la semillita. Para completar el enredo, Sophie decide invitar a los tres a la boda sin que su madre se entere, con el fin de conocerlos.

Y para poner la guinda al pastel, resulta que Donna no solo no sabe cuál de ellos es el padre de la criatura, sino que además no quiere saber nada del tema, porque aunque su vida no ha sido fácil todos estos años, se ha acostumbrado a la soledad y tiene pánico a encontrarse con viejos fantasmas del pasado.

El guión (por Catherine Johnson, Benny Anderson y Björn Ulvaeus) es correcto y parece creado para encajar de forma minuciosa con la letra de las canciones lo que explica que hayan tenido el buen sentido de subtitularlas (menos mal, porque si no te pierdes la película). Y como ocurre con las canciones de ABBA, hay de todo: canciones alegres, tristes, melancólicas y gamberras por completo, así que no espereis que la película sea un drama, ni una comedia, ni una chorrada sin sentido. Es todo eso a la vez y según el momento, en un equilibrio narrativo que resulta casi perfecto.

En cuanto a los actores también hay de todo. Meryl Streep en primer lugar nunca ha sido mi actriz favorita, precisamente, y en esta película no es ninguna excepción: No me ha gustado del todo aunque se deja ver, pero tiende a sobreactuar demasiado. Aunque reconozco que tiene muy buenos momentos como cuando canta “The winner takes it all”, una canción que interpreta con una amargura muy apropiada para la escena.

Julie Waters haciendo de Rose, amiga de Donna, está sensacional. Curiosamente, es un papel también sobreactuado, pero lo hace con mucha más gracia que Meryl Streep y consigue convencer con su entusiasmo. Magnífica, a veces espectacular. De lo mejorcito de la película, de hecho.

Christine Baranski haciendo de Tanya, la otra amiga de Donna, hace un papel bastante más pobre. También sobreactuada, no consigue convencer y raya en el esperpento, pero a momentos tiene su gracia y hace un poco de contrapunto, así que no llega a chirriar y mantiene el equilibrio con los demás personajes.

Pierce Brosnan como Sam Carmichael (uno de los candidatos a padre), hace un papel atípico en él. Y desde luego Dios no le ha llevado por el camino de la música. Pero se esfuerza y le pone ganas, así que se le perdona, aunque no es una de sus mejores actuaciones, eso también hay que decirlo.

Colin Firth como Harry (otro de los candidatos a padre) hace un trabajo digno y en su línea, tan británica y tan contenida como acostubra. No es tampoco un Pavarotti pero desde luego se defiende mejor que Brosnan con las canciones. Digno y a ratos divertido.

Stellan Skarsgard haciendo de Bill Anderson es más anodino y casi se limita a figurar como comparsa. Está ahí y cae gracioso manteniendo el equilibrio, un poco al estilo de lo que hace Christine Baranski pero sin sobreactuar.

Amanda Seyfried como Sophie, la hija de Donna (o sea, la novia), es la que mas me ha gustado cómo actua y la que consigue cubrir mejor todo el espectro de emociones que pretende el guión y los números musicales. Emociona cuando hay que emocionar, divierte cuando hay que divertir y se contiene cuando ha de ceder el protagonismo. Esta actriz, a la que muchos conocemos como Lilly Kane (la amiga asesinada de Veronica Mars), hace un trabajo sensacional en el que cambia por completo de registro respecto a Lilly Kane, y no solo eso sino que cambia también de registro a lo largo de la película, de forma más que convincente. Habrá que estar atentos a esta chica, porque puede que la veamos en más papeles interesantes a partir de ahora. A mi, al menos, me ha conquistado, y eso que no es el tipo de mujer (ni de actriz) que me suele gustar.

Sus dos amigas, Ali y Lisa (Ashley Lilley y Rachel McDowall) hacen papeles de puro reparto, pero lo hacen bien sin tapar ni desproteger a los actores principales. Y lo mismo puede decirse de Dominic Cooper haciendo de Sky (el novio de Sophie).

La música es la que es. Si no te gusta ABBA no vayas a ver la película, porque te rechinarán los dientes, pero eso es de sentido común, ¿no?. Lógicamente, en caso contrario, no deberías perdértela, porque yo al menos hubo ratos en que no pude evitar seguir el ritmo de algunas canciones con el pie, y eso que soy una seta del carajo. Obviamente las canciones son interpretadas (versioneadas, si quieres) por los propios actores, pero esto también tiene su gracia, hay que reconocérselo y no hay nadie que haya sido un desastre: todos han sido como mínimo dignos, incluido Brosnan. En cuanto a las coreografías, son puro Bollywood, como ya te dije, pero al mismo tiempo con bailes sencillitos que un actor normalito pueda interpretar sin tropezarse. Bien, e incluso muy bien, en suma: coreografías agradables, a veces ingeniosas, y resultonas, todo al mismo tiempo.

Y por último la fotografía (Haris Zambarloukos), que a mi me ha llamado bastante la atención por lo preciosista. A veces usando colores brillantes, a veces tonos pastel y a veces tonos azulados y frios dependiendo de la música y del momento, pero con una transición muy suave que casi no se hace notar. Muy, muy bien. Aunque quizás ha abusado un poco de los contraluces, que los ha usado por todas partes y de forma masiva. Están bien, me gustan los contraluces, pero tantos y tan seguido se hacen notar demasiado y resultan un recurso facilón. Aún así, la fotografía es magnífica en conjunto y a mí me ha encantado casi tanto como la propia música.

En general, yo le pondría cuatro estrellas: una película excelente que no me importaría volver a ver. :-)

Vaaaale, María tenía razóoooon. ;-P

Opinión: ★★★★☆

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El Caballero Oscuro

(Elegida por mí, con fuerte oposición por parte de mi santa)

Y va una de Batman, cómo no. ;-)

Película irregular y excesivamente larga sin motivo alguno, esa es la verdad. La primera mitad es sorprendentemente mala. Tanto, que cuando uno lleva vista ya la primera hora, está a punto de levantarse de la butaca e irse a su casa, porque hasta ese momento no ha ocurrido nada digno de mención, y tanto Batman como el Joker parecen estar ahí puestos por el ayuntamiento, como si se hubieran jubilado de todo el asunto y no hicieran otra cosa que figurar.

Uno se pregunta qué estaban haciendo los guionistas (Jonathan Nolan, Christopher Nolan y David S. Goyer), porque seguramente era mucho más interesante que trabajar. Si tuviera que calificar por separado la primera mitad de la película, le daría una estrella… o ninguna. Tremendo. Pero realmente tremendo. De lo peorcito que he visto en un film de superhéroes, después de la horrorosa Daredevil (que era mala hasta dar vergüenza ajena, y ésta no llega a tanto).

En la segunda mitad, en cambio, las cosas cambian. Y mucho. Parece una película distinta, y desde luego empiezan a pasar cosas. De hecho, los personajes y el clima del film cambian tanto que empiezan a parecerse a los personajes del cómic en su mejor momento. Hasta tal punto es así, que en la segunda mitad, tanto Batman como el Joker recuerdan mucho a los Batman y Joker del cómic Arkam Asilum, y dejan de ser superhéroe y supervillano para convertirse en dos antagonistas tan extremos que empiezan a tocarse… y parecerse.

A lo mejor es que a mitad de proyecto, la productora se dió cuenta del desastre y cambió a los guionistas.

O a lo mejor es que simplemente les despertó de la siesta.

En cuanto a los actores, empezamos por Christian Bale haciendo de Batman. No lo hace mal, pero tampoco es perfecto. No se, supongo que es muy difícil hacer de enmascarado, pero por lo menos este actor está correcto en su papel, mucho más que el pobre Michael Keaton, que era tremendo.

Michel Caine haciendo de Alfred, muy bien, como de costumbre. Siempre me ha gustado como actúa Caine y aquí no defrauda ni un poquito. Lo mismo puede decirse de Morgan Freeman en su papel de Lucius Fox, uno de los principales directivos de Industrias Wayne. Ambos son actores de pata negra y es muy difícil que estropeen un papel por mediocre que sea, así que supongo que para la productora son un valor seguro con el que garantizar que la película no será al menos un desastre completo.

Gary Oldman no suele ser plato de mi gusto. Pero aquí lo hace bien, quizás un poco forzado pero en un papel creible y aceptablemente resuelto. No tengo queja al respecto, salvando las mediocridades del guión.

Heath Ledger haciendo de el Joker… bueno, ¿qué quereis que os diga?. Ya se que el chico se ha muerto y me imagino que le darán un oscar póstumo por ello. Pero a mí no me gusta, qué se le va a hacer. No me gusta nada, nada. Es un Joker poco convincente construido a expensas de pintura medio despintada y muecas que intentan ser desagradables y graciosas a la vez… pero se quedan en desagradables a secas. En un Joker vacío, sin cuerpo, al que el guión no le ha ayudado en nada y solo en la segunda mitad convence ligeramente (muy ligeramente). Le darán el oscar, seguro, pero no se lo merece ni un poquito, en mi modesta opinión.

Como tampoco me ha gustado absolutamente nada Maggie Gyllenhaal haciendo de Rachel Dawes, que resulta insulsa y poco convincente. Principalmente porque uno no sabe qué demonios le ven ni Batman ni el fiscal Dent para estar tan loquitos por ella. En fin, supongo que en cuestión de gustos nadie puede decir nada, así que entendería que uno de ellos anduviera chiflado por sus huesos, ¿pero los dos?. Caramba, esa coincidencia justifica un casting más apretado y una actriz un poco más molona, la verdad, porque ésta no cuela ni como belleza ni como carácter.

A lo mejor es que el presupuesto para casting se agotó con Freeman y Caine. Eso justificaría muchas cosas, incluso la ausencia de guión (o película, siquiera) en la primera mitad. >:->

Aaron Eckhart haciendo de Harvey Dent, en cambio, está correcto. Al margen de que el personaje nunca fue mi favorito de los comics de Batman, el actor se esfuerza y es lo bastante convincente como para que uno se trague a Dos Caras, cosa que no es fácil.

Pero me ha encantado el batmóvil y la batmoto (o como c*nio se llame el artefacto). Aunque la batcueva ha sido sustituida por esa especie de bunker, que resulta un poco más aceptable pero viola estrepitosamente el espíritu del cómic, aunque uno lo acepta bajo la excusa de un supuesto incendio en la mansión Wayne (cosa que al menos se menciona en la película: un detalle).

Donde se pasan de la raya es con lo de convertir un teléfono móvil cualquiera en un sonar. Ahí los guionistas haciendo de las suyas otra vez, qué gente. Estaban mejor cuando dormían.

En general, una película demasiado irregular que no puedo recomendar. La primera mitad es insufrible y no merecería probablemente ni una sola estrella. En cambio la segunda mitad es bastante mejor y plantea muchos dilemas morales que aparecían en los cómics haciendo de Batman y del propio Joker personajes extremos y en cierto modo complementarios, lo que merecería una nota más alta. A la película, globalmente, le pongo un par de estrellas, pero con un montón de reparos.

Opinión: ★★☆☆☆

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La Momia: La tumba del Emperador Dragón (ML)

(Elegida de mutuo acuerdo)

Brendan Fraser vuelve de nuevo en la tercera entrega de La Momia. Se trata de una tercera parte, con todo lo que ello implica. Aún así, es una película de aventuras bastante recomendable y entretenida, si te gusta el género.

La historia empieza en la antigua China, en la que el Emperador Dragón ha conseguido unificar todo el imperio bajo su mando (bueno, vale, hacemos como que nos lo creemos pero no espereis ningún rigor histórico en esta peli, ¿ein?). El caso es que en la cumbre de su poder, intenta algo más: ser inmortal y hacer que su imperio sea eterno. Para ello, encuentra a una bruja que le promete conseguirlo (qué remedio), pero en lugar de eso la muy bruja lo maldice y le deja enterrado en una especie de muerte en vida para toda la eternidad, a él y todo su ejército. Tenía buenos motivos para esa barbaridad, eso sí (es una bruja buena ;-).

Hasta que alguien lo desentierra, claro. Concretamente Jonathan, el hijo de Rick O’Connell (Luke Ford), que se mete en un gran follón así a lo tonto. Así que papá O’Connell (y señora) tendrán que acudir al rescate de nuevo. Y allá vamos otra vez.

Brendan Fraser está en su línea. Lo hace como siempre y lo hace bien. Quizás más contenido y con menos tendencia a poner gestitos. En general, me suele gustar la contención, pero en este caso hubiera estado algo mejor un poco de sobreactuación, más acorde con las otras dos entregas, aunque ha pasado ya bastante tiempo de ellas, y uno no se acuerda de todos los detalles.

Pero podían haber elegido a un actor más joven para hacer de Jonathan. O eso, o envejecernos un poquito a Brendan Fraser y María Bello, porque a Luke Ford no nos lo creemos salvo que su mamá lo haya parido a la tierna edad de diez añitos, vamos. Que no, que no cuela, hombre. Si hubieran puesto un adolescente, todavía.

En cuanto a Maria Bello haciendo de esposa de Rick O’Connell no me ha gustado nada. En las anteriores películas el papel de Evelyn O’Connell era interpretado por Rachel Welsz, que hacía más o menos de mujer alocada y algo histriónica. Y lo hacía bien. En esta película, en cambio, han sustituido a la actriz por María Bello (no me pregunteis por qué). Y, francamente, deja mucho que desear, especialmente porque toma el personaje y lo retuerce un poco más, pasando a la pobre Evelyn de histriónica a histérica, directamente. Una pena, porque por culpa de eso la Evelyn de esta entrega me ha parecido bastante cargante.

Estupenda, en cambio, Michelle Yeoh, que interpreta a Zijuan, la bruja china. Además de ser una mujer muy guapa, sabe actuar y darle cuerpo a un personaje de por sí complejo, aunque me temo que la actriz se ha tropezado con un montón de limitaciones impuestas por un guión un tanto cortito (los culpables se llaman Alfred Gough y Miles Millar).

Y es que a los guionistas, cuando les encargaron hacer algo nuevo para la tercera entrega, debieron de pensar “Vale, entonces cambiemos de momia”. Porque más o menos de eso se trata, así que no esperes más novedades ni más historias que el puro y duro efecto especial: la peli entera es básicamente solo acción y aventura con algún sentimentalismo (padre-hijo, concretamente) que a veces se les va un poco de las manos y empieza a chirriar. Mal resuelto por parte del guionista, aunque los actores hacen lo que pueden con lo que hay, sobre todo Michelle Yeoh y Brendan Fraser, ya digo.

Efectos especiales correctos sin demasiados alardes. Me gustó el emperador Qin Shi Huang (Jet Li). Y eso a pesar de que la actuación en sí misma es muy normalita, pero tengo en cuenta el hecho de que los guionistas tampoco le dieron demasiada cancha al actor. Se limitaron a ponerle en las manos un papel sosaina de malo maloso de los de “ha-ha-HA”. Eso sí, los efectos de la carne descamándose en placas para luego reconstruirse otra vez resultaban interesantes. Menos interesante es convertirle en monstruo, que es un recurso bastante facilón, la verdad. Pero en fin, supongo que en cuestión de momios ya está todo inventando.

Bueno, ahora que lo releo, da la impresión de que la peli no me ha gustado nada y que los estoy poniendo a parir a todos, pero la verdad es que si viste las otras dos, ésta tampoco deberías perdértela. Y además, si te fijas, a los que pongo a parir es solo a los guionistas. Bueno, y un poquito a María Bello, pero lo hago sin maldad. En general, es entretenida y divertida para vérsela entre palomitas y cocolas. No es la mejor de las tres, desde luego, pero venga, va. Pongamos tres estrellas. Aunque soy generoso, ¿ein?.

Opinión: ★★★☆☆

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Superagente 86 (ML)

(Elegida de mutuo acuerdo)

Una comedia correcta y entretenida, con unos cuantos guiños destinados a los que vimos la serie original en televisión (ya era vieja cuando yo la veía, no os penseis que soy tan abuelo, ¿ein?). La intro con las puertas era imprescindible, por supuesto, pero también han metido algunos detalles agradecidos como el del coche del Maxwell Smart original en el museo. Y de paso, una breve explicacion muy bien encajada en la que se nos deja muy claro que estamos viendo un Control actualizado y un Maxwell Smart diferente del de la serie.

Eso explica por qué, a pesar de la coincidencia del nombre, éste Maxwell (Steve Carell) no es en absoluto torpe como el de la serie. Todo lo contrario, se trata de un analista especialmente inteligente y astuto (aunque un tanto friki) que, gracias a un gran esfuerzo personal, ha conseguido superar las pruebas que le capacitan como agente de campo. Solo que Control no quiere prescindir de su analista, y le relegan a la segunda fila, un detalle que algunos hemos apreciado bastante por su significado: en la película se deja bien claro que los agentes están bien, pero donde verdaderamente se hace el trabajo y se obtienen resultados es en el análisis de laboratorio. Real como la vida misma. Me sorprendió mucho encontrar un concepto tan maduro en una “simple” comedia americana, la verdad.

Solo que nuestro Maxwell quiere ser agente a pesar de todo. Y tendrá su oportunidad cuando KAOS consiga poner patas arriba la central de Control y comprometa su seguridad, con lo que solo quedarán dos miembros de control con rango de agente que no han sido descubiertos: Maxwell (al que ascienden por fin a agente 86) y la agente 99 (Anne Hathaway), que será su partenaire en la película.

El guión está bastante conseguido, aunque sin alardes, pero la mayor responsabilidad de la película recae sobre Steve Carell, un excelente cómico con una magnífica capacidad de provocar risa sin necesidad de sobreactuar constantemente (como hace Jim Carrey), o parecer idiota perdido (como hace Rowan Atkinson, el famoso Mr. Bean). Un actor contenido con una gran vis cómica, de lo mejorcito que hay en la comedia americana, hoy por hoy. Will Smith y Tommy Lee Jones aparte, claro está. Pero ambos son actores serios, no meros cómicos, y se nota.

En cuanto a Anne Hathaway, hace una actuación bastante correcta y es capaz de sostenerle el pulso a Carell sin pasarse ni quedarse corta, lo que no es fácil. En otras palabras, hace su papel con bastante discrección y sin estropear los gags, que no es poco. Curiosamente, hace muy bien de chica guapa sin serlo. Hubiera sido muy fácil meter una rubia espectacular pero sería forzar las cosas más allá de lo tolerable, lo que nos muestra una contención bastante inusual en la comedia norteamericana. Además, la elección de la actriz me gusta especialmente porque respeta bastante el espíritu de la serie original: ¿Os acordais de Bárbara Feldon?. Y supongo que eso también lo tuvieron en cuenta en el casting, cosa que es de agradecer.

También hay que destacar el papel de Dwayne Johnson haciendo de superagente 23. Hay que reconocer que tiene su gracia, aunque de una forma más convencional que Steve Carell.

En cuanto al resto de personajes secundarios pasan prácticamente desapercibidos, incluidos los veteranos Alan Arkin y Terence Stamp, que se limitan a figurar como meros funcionarios, con poca o ninguna contribución digna de ser mencionada.

En general, una película palomitera y divertida con algunos gags verdaderamente buenos. No es la comedia del siglo, pero pasarás un buen rato, te lo aseguro, siempre y cuando no esperes una obra maestra ni desternillarte de risa así a lo tonto (películas así se cuentan con los dedos de una mano y me sobran bastantes dedos). Eso son, pongamos, tres estrellas y media. Siguiendo la línea de las valoraciones de Amarok (que es la que estoy usando), eso significa “un poco más que buena, pero no tanto como excelente”, para que te hagas una idea.

Opinión: ★★★½☆

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Hancock

(Elegida de mutuo acuerdo)

Bueno, pues con cuatro películas en el listado, supongo que ya te irás haciendo a la idea de a qué me refiero cuando digo que nos gustan las pelis buenas, buenas. :-P

Ésta en concreto es intrascendente, perfectamente olvidable, pero muy divertida si eres capaz de perdonar los fallos argumentales de bulto que se ven aquí y allá. Por ejemplo, María es más puñetitas que yo y la película le decepcionó un poco en ese sentido. Asi que si eres muy exigente con los guiones estás ya avisado.

No nos engañemos. A esta peli vamos a ver una de Will Smith haciendo más o menos de Will Smith. Con algunos toques dramáticos sin llegar a ser un papel serio como en “Soy leyenda”, pero tampoco gamberro del todo como en “World Wide West”. Así que no le pidas peras al olmo, que va a ser que no.

En cuanto al argumento, John Hancock es un superhéroe atípico en el sentido de que el daría cualquier cosa por ser normal, pero su conciencia no se lo permite. El problema es que es el único en su especie, y eso le hace sentirse terriblemente solo, así que ahoga sus penas en alcohol y no es demasiado hábil ni cuidadoso con sus superpoderes. El azar, o el destino, vete tú a saber, le lleva a salvar la vida de Ray (Jason Bateman), un asesor de imagen de tres al cuarto, que está cargado de buenas intenciones pero es demasiado sensiblero para conseguir llevar nada a buen puerto. Todo esto bajo la admiración incondicional de su hijo (Johnny Galecki) por Hancock, y el rechazo frontal por parte de su esposa Mary (Charlize Theron).

El guion tiene agujeros como lagunas, ciertamente, pero se le perdona casi todo a cambio de unas cuantas escenas divertidas y sorprendentes.

Los efectos especiales son aceptables pero no buenos del todo. A veces alguna que otra escena está formateada a puñetazos en el ordenador, y podría haberse dejado mucho más pulida, pero no son fallos lo bastante grandes como para sacarte de la película, así que se puede permitir.

En cuanto a las interpretaciones, Will Smith hace un papel correcto y sin florituras, aunque consigue trasmitir muy bien la sensación de fracaso personal que atormenta a Hancock. Jason Bateman también está bastante correcto en su interpretación de un buenazo tontorrón inasequible al desaliento y cabezota como pocos. Johnny Galecki no chirría aunque es un papel bastante facilón que no permite mucho lucimiento. Y Charlize Theron… bueno, ¿qué quereis que os diga de Charlize Theron sin buscarme un lío con mi santa?. ¿Ein?. ;-)~

De cinco estrellas yo le pondría cuatro, pero María sería mucho menos generosa debido a los fallos de guión, y tiene toda la razón, así que dejémoslo en tres y media, ¿vale?. ;-)

Opinión: ★★★½☆

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Paso de ti

(Elegida por mi)

Vale, ahora que María no nos oye, lo confieso. Solo hay un motivo por el que quería ver esta película. Y ese motivo es Kristen Bell, actriz a la que posiblemente conozcas más como “Veronica Mars”. Bueno, a María le encanta Will Smith y yo no digo nada. Estamos casados, no muertos. :-P

Que dice María que Will Smith le gusta, si, pero no de esa forma. Bueno, va, pues pongamos Noah Wyle (el “Dr. Carter”, de Urgencias), o Goran Visnjic (el “Dr. Luka Kovac”, de la misma serie). Venga, María, que nos conocemos… :-P

El caso es que uno va a ver esta película sabiendo a lo que va: a ver una comedia disparatada y con poca gracia, al más puro estilo disparatado americano de “Un par de tontos muy tontos”, o algo así. Y partiendo de esa base, se entra en el cine con la mente abierta.

Y cuando empieza la película, ves a un capullo enamorado de una actriz en la cumbre, al que ella está dejando de una forma un tanto surrealista. Y entonces el capullo te parece un pobre idiota, y la chica, una chica más o menos normal que se va con otro capullo aún más gilipollas si cabe (real como la vida misma, sí).

Y en ese momento, tienes la sensación de que todos tus peores perspectivas sobre la película se están confirmando, y que ni siquiera Kristen Bell hará soportable el peñazo.

Mentira. O error de marketing, llámalo como quieras.

“Paso de tí” no es una comedia, exactamente. En cierto modo es una comedia romántica, que es muy distinto, aunque no de las típicas, típicas. Pero sí de las que a mí me gustan, curiosamente: con momentos agridulces y un sutil mensaje de fondo flotando en el aire para quien quiera cazarlo: que en el fondo no hay buenos ni malos, que todo el mundo tiene algo de capullo y algo de buena gente.

Es una película con personajes caricaturizados hasta el extremo, a cual más loco y friki. Pero todos sin excepción están dibujados con coherencia suficiente, y magníficamente interpretados, además, lo que permite que nada chirríe y que uno se mantenga pegado a su butaca. Hay de todo: momentos románticos hasta la sonrisa idiota, momentos graciosos hasta la sonrisa abierta, y alguna que otra carcajada. Y es que no sabes quién es más friki, si el protagonista o el secundario de ahí al fondo. Gente rara, rara, que a veces recuerda un poco a “Doctor en Alaska”, si se me permiten ese tipo de comparaciones.

Pero son personajes con profundidad suficiente, no planos como ocurría en Caspian. Aquí son todos pura escala de grises, gente complicada y confundida que a menudo no sabe exactamente lo que quiere. Desde luego, los protas no lo saben.

El principal protagonista, Jason Segel (que por cierto es también el guionista) hace un papel bastante logrado porque huye de las ideas preconcebidas y de las soluciones facilonas. Su personaje es, básicamente, un fracasado. Pero no en todo ni del todo. Por ejemplo, es un fracasado en el sentido de que no puede tener a la chica que quiere. Pero luego, curiosamente, cae bien, hace gracia y por ello tiene cierto éxito entre el sexo femenino. No encaja exactamente en el concepto de fracasado ni tampoco en el de triunfador. Es solo una persona normal (aunque con un montón de rarezas), que simplemente no tiene a la única chica que él quiere. Una putada, si. Eso duele. ;-)

La principal protagonista, interpretada por Kristen Bell, es (mira tú) una actriz de éxito en papeles televisivos un tanto casposos (tipo “CSI: Miami”, para que te hagas una idea), pero que son record de audiencia. Es una mujer un poco trepa y oportunista, pero salvo eso no es mala gente, y desde luego uno empatiza fácilmente con ella y entiende sus motivos. No es el mejor papel de Kristen Bell, pero hay que decir que esta actriz sorprende por su amplio registro. No ha cambiado nada su aspecto físico en ninguno de los trabajos que la he visto (Veronica Mars, Heroes 2ª temporada, y “Paso de ti”). Y sin embargo, cuando la vemos en Heroes, no nos recuerda ni un poquito a Veronica Mars. Y en “Paso de tí”, ocurre otro tanto de lo mismo. Solo con su forma de moverse y actuar, consigue saltarse todo el encasillamiento, lo que dice mucho de una actriz, por cierto.

Y la siguiente protagonista a mencionar es Mila Kunis, claro, que está espectacular, sencillamente, y hace un papel impecable hasta llegar a eclipsar a Kristen Bell. Literalmente. Un poco flaca, según María. Si, bueno… ;-)

El final es completamente predecible, claro. Lo sabes desde el primer momento y lo esperas, como en toda buena comedia romántica. Quien quiera drama que se vaya a “Memorias de África”, carajos. ;-)

De cinco estrellas, yo le daría tres y media, quizás cuatro. Para que te hagas una idea, cinco estrellas las tendrían solo “Love Actually” y “Cuando Harry encontró a Sally”. En otras palabras, cuatro estrellas implican que es una de esas películas que no me importaría volver a ver, aunque sin llegar al entusiasmo que produce un trabajo completamente redondo.

Opinión: ★★★½☆

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Wall-E, Batallón de limpieza

(Elegida de mutuo acuerdo)

En un futuro lejano, muy lejano (¿dónde he oído yo algo parecido?), la Tierra es un mundo que ha quedado completamente destrozado por la contaminación humana. Montañas de basura han dejado a las ciudades casi sumergidas en porquería, y los tóxicos industriales lo han esterilizado todo. En otras palabras: es un planeta casi sin vida. Solo las cucarachas (y pocas) han sido capaces de sobrevivir.

Los escasos supervivientes que aguantaron en aquel desastre de planeta optaron por la única solución que parecía viable: marcharse. Así que embarcaron en una nave totalmente automatizada y autosuficiente disfrazada de crucero de lujo y se largaron por tiempo indefinido. Atrás, solo dejaron un batallón de robots de clase E (de Earth, Tierra) a los que llamaron genéricamente Wall-E. Eran máquinas excelentes, duras, inteligentes, completamente autónomas, y con sentimientos (supongo que de alguna forma tienes que hacer que una máquina verdaderamente autónoma e inteligente continúe haciendo su trabajo). En cualquier caso, nos lo creemos y punto. ;-)

700 años más tarde, solo uno de aquellos robots continúa en activo. Es nuestro Wall-E, (sospechosamente parecido a “Número 5″ de la película Cortocircuito), que continúa haciendo su trabajo: recoger basura y empaquetarla. Es listo y sobrevive usando repuestos de sus compañeros inactivos. Y pasa el tiempo trabajando y de cuando en cuando rebuscando en la basura para coleccionar cosas curiosas que le llaman la atención. Entre ellas, viejas películas y musica humanas, principalmente musicales románticos que escucha una y otra vez.

Hasta que un día ve aterrizar una lanzadera que deja otro robot. Nunca había ocurrido nada parecido, y lógicamente despierta la curiosidad de Wall-E. La nueva robotita es EVE, una máquina que es también autónoma, inteligente y con sentimientos, pero es mucho más avanzada y estilizada. Su misión es explorar y etiquetar, y no le importa nada salvo su misión. Y Wall-E se queda pillado hasta las tuercas, tal y como dice el eslogan de la película. Solo que EVE no es una débil robotita que necesite ayuda, precisamente. De hecho, tiene bastante mala h*stia, cosa que no amilana a Wall-E. Todo lo contrario, hasta le gusta y le fascina. Pero ¿cómo impresionarla?. ¿Eh?. ¿Eh?. Ahí está la eterna cuestión, la que atormenta siempre a cualquier robotito que se precie. ;-D

Wall-E es una historia de amor entre dos robot, con un mensaje ecológico de fondo y una cierta moralina que está bien pero es un poquito demasiado evidente y le quita media estrella. Dirigida por Andrew Stanton, el mismo que dirigió “Buscando a Nemo”, es una magnífica película de animación, técnicamente casi perfecta y con una historia que si no es redonda del todo, anda muy cerca de serlo. Para que te hagas una idea, “Buscando a Nemo” sería un ejemplo de cinco estrellas y ésta serían cuatro o cuatro y media.

Lo reconozco. Me encantan las películas de Pixar. Y ésta no es ninguna excepción. No te la pierdas. :-)

Opinión: ★★★★½

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Las Crónicas de Narnia – El Príncipe Caspian

(Elegida de mutuo acuerdo)

Si te gusta la Fantasía y te gustó “Las Crónicas de Narnia”, entonces no puedes perderte esta segunda parte. Es así de simple: no puedes perdértela. :-)

En la primera parte dejábamos a los cuatro chicos (los hermanos Pevensie) de vuelva al mundo real, en la Inglaterra de la Segunda Guerra Mundial. En Narnia habían vivido toda una vida, se habían hecho adultos, se habían convertido en reyes, pero después habían vuelto otra vez como niños: en Inglaterra apenas habían pasado unos segundos, era como si nunca hubieran estado fuera.

Esta segunda parte tiene dos comienzos. Uno en Narnia, con el intento de asesinato del Principe Caspian, que consigue a duras penas huir a un forzado exilio. A punto de ser capturado, no se le ocurre mejor idea que hacer sonar el cuerno mágico que abre la puerta entre los dos mundos.

En Inglaterra, por otro lado, todo empieza en una curiosa escena en la que Susan (Anna Popplewell) está resistiendo duramente las patéticas maniobras de acercamiento de un chico de su edad. A más de uno esta escena le provocará una cierta sensación más o menos nítida de déjá vu. A mí me la produjo, sin ir más lejos (ejem, ejem). X-D.

Susan, naturalmente, rechaza al pobre chico de forma un tanto borde. Esta escena, que podría parecer trivial, sirve para introducirnos en un concepto esencial que dominará toda la película: que aunque les veamos como niños, en realidad Susan y sus tres hermanos son reyes de Narnia, han luchado en una guerra, han vivido toda una vida y son, en suma, adultos que están ya de vuelta de todo. No han podido adaptarse a su regreso ni a la vida “normal”, porque todo el mundo les trata como lo que ya no son. Y evidentemente son desgraciados en Inglaterra y siempre lo serán. Solo en Narnia pueden ser felices.

Bueno, por lo menos a algunos de nosotros nos han tratado mucho mejor en nuestras patéticas maniobras de acercamiento. Ventajas de no habernos colado nunca de ninguna estúpida reina de un universo paralelo que está de vuelta de todo. ¿Te has tropezado tú con alguna?. :-P X-D

Pero a lo que iba, que me disperso: es en este contexto cuando los hermanos Pevensie son llamados y regresan de nuevo al mundo que tanto añoran.

Solo que el tiempo transcurre más rápido en Narnia. Lo que a ellos les parecieron unos meses, en Narnia han sido 1300 años. Todo ha cambiado, nada es como lo recuerdan, aunque aún tendremos la oportunidad de ver de nuevo a varios de los viejos protagonistas.

Y hasta ahí voy a despedazar el argumento, porque seguir por ahí sería estropearos la película y no me gusta meter demasiados spoilers. ;-)

En el cine Fantástico (por favor, no confundir con la Ciencia Ficción), predominan las historias de buenos y malos, y ésta, desde luego, no es una excepción. La mayoría son personajes blancos o negros, pero los chicos sí tienen una razonable escala de grises, y les veremos confundirse, equivocarse, enfadarse entre ellos, y meter la pata como la gente real suele hacer. Hay suficientes grises para que la película no chirrie más de la cuenta a los buenos amantes de la Ciencia Ficción, que generalmente somos menos tolerantes con los personajes planos. Aún así, sigue siendo una película de buenos y malos, así de claro, aunque a mi personalmente solo me tocó las narices un poco el puñetero león, que de puro bueno me acabó cayendo mal y todo. Pero en fin, son cosas que pasan en la Fantasía, y uno lo tiene asumido.

La película, como tal, es bastante correcta en todos los aspectos, aunque sin alarde alguno. No hay una gran fotografía, aunque es buena en general, ni tampoco destaca por un montaje pionero, aunque es correcto. Y así podríamos seguir. El resultado global es muy equilibrado, un producto de factura Disney, comercial y diseñado para el público que va a lo que va sin más pretensiones.

En cuanto a la interpretación, es en general digna con alguna puntualización. El aspecto más conflictivo, por ejemplo, (y también lo más complicado de desarrollar para los actores) es precisamente el concepto del que partíamos: que los hermanos Pevensie son adultos en cuerpos de niños. Y digo que es complicado de desarrollar porque los actores son niños o adolescentes, y para ellos es muy dificil moverse y actuar como un verdadero adulto sin caer en la caricatura forzada. Peter y Susan (William Moseley y Anna Popplewell) lo consiguen, pero también es cierto que son los chicos de más edad. Quizás Anna Popplewell tiene más mérito, porque a pesar de que es bastante joven, logra dar una correcta (al menos aceptable) sensación de mujer adulta, con caracter y orgullosa. Lucy y Edmund (Georgie Henley y Skandar Keynes respectivamente), no logran ese efecto, y en ningún momento se les ve haciendo papel de adulto, especialmente en el caso de Lucy. Todavía no se si la culpa es de que la actiz no pudo hacerlo, o que el director no quiso que lo hiciera porque Lucy quedaba más mona haciendo de niña.

Anecdóticamente, me gustó el detalle de los fuegos artificiales sobre el castillo. Supongo que la Wall Disney quería hacer publicidad subliminal, aunque resultó ser un puñetazo en el ojo. Pero queda como detalle simpático, la verdad.

Y hay un par de escenas que parecen “intertextualizadas” (plagiadas, vaya), del Señor de los Anillos, directamente. Pero te dejo que las descubras tú mismo y así no te las piso. Aunque a decir verdad imagino que esas escenas salían en la novela original, con lo que no sería un defecto de la película, en sí misma.

En cualquier caso, es una película más que recomendable. Personalmente me gustó más que la mítica trilogía “El Señor de los Anillos”, que con lo buena que es (porque lo es), se vuelve bastante petarda en más de una ocasión. Incluso me ha gustado más que las varias entregas de Harry Potter, la verdad. En cinco estrellas, le daría cuatro. Y media, si me apuran.

Creo que además están rodando ya una tercera parte de Narnia. Supongo que es inevitable que lo hagan con urgencia, si no quieren que los niños les crezcan demasiado, como ocurrió con Potter, que el pobre ya no cuela ni de coña.

Opinión: ★★★★☆

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