Sobre mi

El interfecto en agosto de 2009

El interfecto en agosto de 2009

Soy Luis Angel Cofiño, un médico intensivista ("intensivista", no "internista".... imaginate una UCI... pues eso) que, como tantos otros, se dedicó durante varios años al noble oficio de las guardias hasta que se alinearon los astros y le concedieron la ansiada plaza por la que tanta gente suspira, con los tiempos que corren y lo que lleva llovido.  Un saludo desde aquí para todos mis compañeros, lo primero, que ya son muchos años de estar juntos y revueltos.

Pero dejemos el trabajo a un lado. No se cómo has llegado hasta aquí pero evidentemente me estás buscando por algún motivo, quizás porque me conozcas a través de la Red, o porque seas un viejo amigo, o tal vez has leído algo mío en algún lugar. Pero si me buscas por trabajo, estás en el sitio equivocado, así que mejor me envías un E-mail (lo tienes al pié de esta página). Y si apareciste aquí sin buscarme, entonces lamento decirte que has perdido definitivamente el control sobre tu navegador Web. ;-)

¿Sigues ahí?. Bueno, vale, pero ahora ya estás advertido.

Lo primero de todo es que estoy casado con María, mi santa esposa que me soporta con admirable resignación. Diecisiete años juntos ya, Dios mio. Un cielo entero se ha ganado en lo que llevamos vivido, por aguantar todas mis rarezas con una sorprendente paciencia. Y por entenderme y aceptar mis extraños cambios de humor, mi poca afición a decir lo que me ocurre cuando me enfado o me deprimo, y mis muchas manías de friki. Diecisiete años enteritos ahí, y yo sigo sin entender cómo hace, sniff, sniff. :_)

Y respecto a mi familia, te diré que tengo una madre, un hermano, una hermana, un cuñado y dos sobrinos como familia más cercana. Y luego la "familia política", por parte de María, claro. Pero hasta ahí puedo leer. ¡Eh!, estás en mi página web, no la de ninguno de ellos, así que atengámonos a lo nuestro.

Soy un ex-fumador. Puede parecer una chorrez, pero forma parte de mi personalidad y de mi mismidad. Empecé a fumar en los últimos años de facultad y sobre todo en la mili. ¡Oh, sí, yo hice la mili!, fui uno de los últimos en hacerla, en Madrid, concretamente, y debo decir que me gustó, me pareció una experiencia bastante interesante. Pero fumar fumé todo lo que quise, y con lo obsesivo que tiendo a ser con casi todo, me envicié por completo. Años después lo dejé porque me lo pidió María (razón suficiente, por si sola) pero principalmente porque me sentaba mal: la acidez, la tos matutina, y la esclavitud que supone y que solo los fumadores pueden entender. En el teje-maneje de dejarlo, cogí un montón de kilos (90, para mi estatura, eran demasiados), aunque después perdí de nuevo todo ese peso por el procedimiento más simple y eficaz que existe: una dieta, la misma que dan los médicos de familia en los centros de salud. No hay trampa ni cartón: lo único que hay que hacer es cumplirla, así que si tienes el mismo problema ya lo sabes. En cuanto al tabaco, fumo en las fiestas o en ocasiones especiales, pero no tengo ninguna intención de volver a caer. Eso sí, no soy un ex-fumador recalcitrante de esos que no soportan el olor del tabaco: a mí me encanta y me vuelve loco. Puedes fumar a mi lado, si quieres y no me molestará para nada, incluso me gustará. Pero yo no lo haré, gracias. ;-)

Respecto a mis aficiones y la serie de circunstancias que me han llevado a poner en marcha una página Web tan ladrillo como la que tienes delante, tendré que ponerte en antecedentes, supongo, para que te hagas una idea de por dónde han ido los tiros hasta llegar a la cosa actual. Porque a lo largo de mi vida he tenido muchas, muchas aficiones, cada una más exótica que la anterior. Cosas que pasan.

Para empezar, de niño hice un poco de coleccionista de sellos (porque había otro familiar que lo hacía, basicamente), pero era eso, un niño, así que nunca me enganchó de verdad y se volvió enseguida un poco rollo. Lo abandoné miserablemente para dedicar mi tiempo a algo más sencillo y más productivo: leer novelas policiacas y de ciencia-ficción. Mucho mejor, dónde vas a parar.

Luego me dediqué a jugar al ajedrez. Y eso se me dió bien. Leí muchos libros sobre el tema y practiqué un montón, con lo que llegué a estar federado y todo. Pero el esfuerzo que exigía me empezó a parecer desproporcionado para los resultados. Y aunque nunca le perdí del todo la afición, dejé de practicarlo activamente y ocurrió lo que le ocurre a todo órgano que no se usa: se atrofia.

También me dediqué al dibujo artístico, al principio con verdadera pasión, hasta que me di cuenta de que no tenía ninguna capacidad creativa ni para la composición visual. Podía copiar cualquier otro dibujo o incluso una foto con bastante buena técnica, pero era incapaz de sacar nada decente del natural o de mi imaginación. En otras palabras: era malo, rematadamente malo. Y fui lo bastante listo para darme cuenta casi inmediatamente.

Decepcionado con el dibujo, dí el siguiente paso lógico y me dediqué a la fotografía. Y con mi tozudez habitual me dediqué a ello con uñas y dientes y me gasté un pastón en equipo cada vez más sofisticado. Ahí me despisté y tardé muchos años en darme cuenta de por qué mis fotos eran todas una mierda. Pero al final acepté con gran dolor la dura realidad: que la fotografía que tanto amaba me salía fatal simplemente porque lo que me gustaba no era la fotografía. Lo que me gustaba era la técnica fotográfica. No era la imagen, sino la máquina en si misma, tan sofisticada, tan llena de detallitos y de botoncitos que hacen cosas. Estamos hablando de los años 80 y de mis primeros años de facultad. En esa época había pocas cosas tan sofisticadas como una cámara reflex de 35 milímetros. Y te recuerdo, para que te hagas una idea, que no había ordenadores (salvo los spectrum), que no había teléfonos móviles (!!!!) y que los discos eran de vinilo. Así, sin anestesia. Supongo que lo vas captando.

Así que, aún en la facultad, di el siguiente paso lógico y encontré una máquina infinitamente más sofisticada: los primeros PC que había en el mercado. En cuanto tuve mi primer ordenador, un PC con 640 Kb de RAM y una disquetera de 3,5 sin disco duro, descubrí un mundo nuevo. Me enamoré a primera vista de aquel trasto (bueno, es una manía que tengo, bastante estúpida por otro lado). La cuestión es que desde el primer día me quedé idiotizado y obsesionado delante de la pantalla. Desde entonces, la informática se ha convertido en mi mejor afición. Y me paseé por el MS-DOS, por Windows 3.1, por OS/2 Warp, por Windows 95 y finalmente por Linux. Cuando entré en Linux volví a quedarme con cara de tonto delante de la pantalla, y supe inmediatamente que acababa de llegar a casa. Así que ahí me quedé para siempre: ahí, idiotizado. :-D

Dentro de Linux picoteé de todo lo que pillaba: me dediqué a administrar el sistema, simplemente, pero también a la programación HTML, la programación Bash, la programación en C++, en Perl (que es actualmente mi lenguaje favorito), un poquito de Gawk para no perder el pulso, alguna noción de SQL solo por tocar las narices, y un montón de cosas más, saltando de aquí para allá por el puro placer de hacerlo. Porque, básicamente, lo que hago es trastear y trastear con la máquina, probando siempre cosas nuevas y haciéndola ronronear con cualquier pijada automatizada que no pueda conseguirse facilmente a golpe de ratón.

En cuanto a programación, la verdad es que no me meto a fondo: solo lo justito para pequeños scripts que uso para el mantenimiento de la máquina o el acceso a determinadas bases de datos CSV que uso para gestión documental. En ese sentido, lo más apropiado para mi resulta ser el lenguaje script Bash, y especialmente Perl, que tiene todo lo que necesito (y mucho más), sin apenas complicaciones para el programador.

Si ahora sigues haciéndote la pregunta de por qué escogí Intensivos, entonces es que no me has estado escuchando ni un poquito, los últimos minutos. ¿Vale?. ;-)

Pero no todo es informática. Mi segundo gran hobby es la literatura de ciencia-ficción, lo cual cierra el círculo y nos lleva de nuevo a las aficiones de mi infancia. Me gusta un poquito como lector, pero lo cierto es que es mucho más divertido escribir tú mismo los libros que te gustan. Y así a lo tonto me he convertido en escritor aficionado. Y para ser sincero, algún talento debo de tener, porque hasta la fecha me han publicado ya tres libros y varios cuentos cortos, con críticas excelentes (de hecho demasiado buenas, en mi opinión). Solo tienes que buscarme en Google, si quieres más detalles, así que no hace falta que me lance flores a mi mismo, con lo vergonzoso que soy yo para esas cosas.

Eso sí, si te lo estás preguntando, te diré que escribo por el placer de escribir. Es una afición y nada más que eso. Sé muy bien cual es mi trabajo, y desde luego no es la literatura. Eso significa que escribo cuando me apetece y lo que me apetece, y si sale algo de cierta calidad, entonces puede que se publique, como de hecho ya ha ocurrido varias veces. Así que no esperes compromisos ni planes a largo plazo, pero ten muy claro también que me gusta escribir, y eso significa que seguiré haciéndolo, no lo dudes. Puede que me lo tome con calma en un momento dado, pero es casi inevitable que un día empiece a picarme el cuerpo. Y entonces surge el tozudo cabezón obsesionado que hay dentro de mí, el que se queda pegado a la pantalla hora tras hora.

También me gusta la música. Generalmente en el ordenador, que casi siempre tiene algún mp3 sonando, pero también en mi iPod, un aparatito que me ha regalado mi santa, que me ha encantado y que me tiene más tonto de lo normal. Estoy metido hasta las cejas en Last.fm, así que si te gusta la música no dudes en apuntarte tú también, y si me buscas me encontrarás como lacofi.

Sobre lo que oigo, la verdad es que me gusta un poco de todo: principalmente Pop en general, pero también cosas más extremas como algo de Metal, o si nos vamos al otro lado también gente como Azucar Moreno o Amaral, e incluso música House, Trance, o autores New Age (sobre todo con toques Folk, como Mike Oldfield). Cuando digo "de todo un poco", es de todo excepto música clásica. Pero si quieres que me defina más, te diré que según Last.fm lo que oigo con mayor frecuencia es música pop o pop-rock de solistas femeninas (o duos) de habla no hispana, así que hay un largo listado: Avril Lavigne, Kelly Clarkson, Pink, t.A.T.u, The Veronicas, LaFee, September, Britney Spears...

En Rock Gótico le doy fuerte sobre todo a Evanescence, Nightwish, Within Temptation, Flowing Tears, Delain o la propia LaFee (El Hada), si es que a ella se la puede considerar gótica, que eso habría que discutirlo. En cambio otros de los grupos más conocidos como Sirenia, Tristania, o Lacuna Coil no acaban de convencerme, pero soy inasequible al desaliento y sigo tirando de Last.fm para buscar cosas nuevas.

Para conocer mejor mis gustos musicales (si es que te interesa tal cosa), te invito a entrar en mi perfil de Last.fm, donde encontrarás la mayoría de la música que oigo con todo lujo de detalles, aunque no toda: por ejemplo no está lo que oigo en el coche. Y por pura curiosidad, no te pierdas tampoco mi vecindario, donde la edad media suele ser bastante bajita, lo que implica que a mis 42 tacos tengo todavía el espíritu joven... ¡o que Last.fm tiene serios problemas para encuadrarme!. Bueno, a decir verdad hubo una temporada que el metal gótico, el industrial y el eurodance (no el pop) llegaron a dominar mi perfil, lo que me fue moviendo a otro vecindario menos yogurín. Pero me temo que solo fue un espejismo, porque después de eso le he pegado bastante al Trance y al Progressive, lo que ha reducido la edad media de mis vecinos hasta extremos realmente alarmantes. :-D

Aunque si te interesa una red social más general, también puedes encontrarme facilmente en Facebook donde entro casi continuamente. Y aprovecho para enviar también un saludo desde aquí a mis amigos de la red. Por cierto, que he descubierto que Facebook está plagada de buenos aficionados a la Ciencia Ficción. Supongo que además de frikis, somos todos un poco geeks, lo cual tiene su lógica, a poco que lo pienses. ;-)

También me gusta el cine y suelo ir casi todas las semanas con María. A veces decido yo, a veces ella. Solemos hacer canjes si no estamos de acuerdo, así que en ocasiones me trago un tostón a cambio de una peli buena, buena. Y otras veces es ella la que se traga una peli buena, buena de las mías a cambio de poder ver su tostón. :-P

Pero no te creas, es cierto que me gustan las típicas pelis de guerra y de ciencia ficción. Claro. Soy un tío. Pero me encantan también las buenas comedias románticas, sobre todo si acaban bien y el chico se lleva a la chica. Así que no creas, María y yo llegamos a un acuerdo con mucha más facilidad de lo que podrías pensar.

Y si aún no te he decepcionado lo bastante, además tengo que confesar que soy un teleadicto. Solo que no veo nunca los documentales de la 2. Los de Canal de Historia sí, pero muchos son de armas y de guerra, así que es bastante normal. No, lo que yo veo, principalmente, son algunas series (de adolescentes americanos, policiacas, de guerra, o de ciencia-ficción), y toda, o casi toda la telebasura rosa. ¡Oh, sí!. Toda todita. Y estoy puestísimo, te lo aseguro. Así que María y yo nunca discutimos por el mando de la tele (bueno, solo protesta un poco cuando pongo algún documental de aviones militares en Canal de Historia, o cuando me empeño en poner One Tree Hill, que es demasiado fuerte incluso para ella). No se, yo estoy convencido de que ese es el secreto de un buen matrimonio: si hay acuerdo con el mando de la tele, todo irá bien. :-D

Y por gustar, me gusta viajar, claro, pero ¿hay alguien a quien no le guste?. No hablo de ir de vacaciones a tostarse en Punta Cana, sino generalmente a sitios que se puedan patear hasta caer derrengados, y también alguna escapada por España de vez en cuando. ¿Qué sitio me ha gustado más hasta ahora?. Probablemente Londres, una ciudad que recomiendo a todo el mundo. Seguido por Lisboa, que tiene un par de cosas dificiles de igualar: que está llena de portugueses (gente amable y encantadora donde la haiga) y que hacen un magnífico café vayas donde vayas. Pero, por mencionar otras cosas, si pasas cerca no puedes perderte la oportunidad de subir al Mont Blanc. No voy a entrar en detalles, tú solo créeme: tienes que subir, ¿de acuerdo?. Y de España, sin duda Tenerife y Extremadura aunque yo, personalmente, debo confesar que un trocito de mi corazón se quedó un buen día atrapado en Madrid. :_)

Dando un paso más, quizás hayas observado que en mis libros sale mucha política, así que habrá más de un lector por ahí que piense que me interesa. Y sí, es cierto, me interesa, pero no tengo ideas definidas, para desesperación de María, que es una roja de cuidado. Voto siempre, pero soy el típico voto flotante, el indeciso que puede acabar poniendo la papeleta del PP, del PSOE o de algún partido más minoritario, ya sea comunista o de algún grupúsculo de tinte ecologista. ¿De qué depende?. De que me convenzan. Estoy abierto a todas las ideas, oigo todos los debates (si los hay), y escucho atentamente todas las barbaridades que se sueltan en época electoral (o no electoral, y advierto que tengo muy, muy buena memoria para según que cosas). Con el habitual empate técnico que hay hoy en España, acabo siendo el votante que puede inclinarse a uno u otro lado con cierta facilidad, si le dan argumentos o ideas suficientes (en lugar de limitarse a lanzar porquería contra el ventilador). ¡Vamos, señores, convénzanme si pueden, porque somos nosotros los que al final damos o quitamos las victorias electorales!.

Eso sí, en mi casa todas las campañas electorales suelen ser bastante calentitas. Especialmente porque mi voto suele estar en juego, y el de María no. Y como ella se lo toma a pecho, y a mi me encanta chinchar... :-D

Pero si me insistes mucho, te diré que sí que tengo un ideal más o menos definido, solo que hoy por hoy no es defendido de verdad por ningún partido en el terreno de la política española. Es un ideal romántico que arrastro desde mi más tierna adolescencia y que curiosamente sigo teniendo hoy en día, con lo que lleva llovido: Lo mio no es la izquierda ni la derecha, lo mio es puro y duro unionismo federalista paneuropeo, aunque puedes llamarlo nacionalismo europeísta, si quieres. Y ese oscuro ideal sí que sale insistentemente una y otra vez en casi todo lo que escribo. Fijate, fíjate y lo verás.

Fuerte, ¿eh?. Ni yo mismo se por qué sigo creyendo en ello. :-D

Y ya que hablamos de fe, quizás te preguntes en qué Dios está la mía (si te lo preguntas es que no me has leído nunca, claro). Dicho llanamente: no creo en ninguno. Pero tampoco tengo argumentos definitivos que demuestren que no existe, así que mi postura al respecto es el más elemental agnosticismo. Pero decir eso así solo no basta, porque siempre tiende uno hacia uno u otro lado. Y en ese sentido te diré que yo rozo con la punta de los dedos el extremo más ateo del agnosticismo. Lo siento. Si eres persona religiosa, me temo que no soy de los tuyos. ;-)

Pero ya habrás deducido que me encanta discutir de política y de religión así que se puede decir que ambas cosas forman parte de mis aficiones. Y desde luego ambas salen explicitamente en casi todos los libros y cuentos que escribo, incluso formando parte de la trama principal.

Como puedes comprobar, no he mencionado el fútbol. Es porque no me gusta. Ni un poquito. Nada. Hasta me ofende que me lo pongan en los bares cuando estoy tomando algo tan tranquilo. Tampoco me gusta ningún deporte. Únicamente le presto un poco de atención a la Fórmula Uno, pero no por el deporte en sí mismo, sino solo por Fernando Alonso, que para eso es de la tierra.

En resumen, que si a pesar de todo esto, estás decidido a contactar conmigo, prueba en Last.fmFacebook o Twitter. Si, le pego a todo, puro vicio. Pero si no te gustan las redes sociales, puedes mandarme un E-mail directamente (mira al pie de página). Contesto a todos los correos (otra cosa es que tarde en hacerlo) así que si eres un fan de mis libros o de esta Web, me conoces de alguna red social, o lo que sea,  no dudes en enviarme un mail. Es curioso, pero mi habitual timidez desaparece casi por completo a través de la Red, ¿vale?, así que seas quien seas, date por invitado/invitada.

Y ahora lárgate de aquí y haz algo de provecho, anda. ;-)

(No, venga, en serio, muchas gracias por tu visita. Puedes volver cuantas veces quieras).

* denota un campo obligatorio

Funciona con Fast Secure Contact Form

Be Sociable, Share!

Deja un comentario

Disculpa, debes iniciar sesión para escribir un comentario.