Archivo de la etiqueta: windows

Excel me cambia las fórmulas

He configurado un Excel para que actualice una de las hojas a partir de un fichero CSV. Funciona genial, porque una vez configurado que importe los datos CSV, lo seguirá haciendo una y otra vez cada vez que abras el Excel o le des a «Actualizar todo». Eso significa que solo tengo que exportar de nuevo a CSV la base de datos de la tablet y automáticamente Excel se dará cuenta y lo recalculará todo para mostrarme estadísticas actualizadas.

Solo que, por algún motivo extraño, hay determinadas fórmulas que cambian de forma absurda tras cada actualización, y en vez de hacer referencia a las casillas que quiero hacen referencia a otras que no pretendía. Cambiarlas a mano es sencillo, pero fastidia un poco porque hay que hacerlo siempre tras cada actualización del CSV.

Después de googlear un poco, parece ser que es «feature» de Excel para corregir errores comunes en la creación de fórmulas. Vale, pero lo que me interesa es que puede ser desactivado. Para ello, en Excel 2013, vete a Archivo, Opciones, pestaña Avanzadas, y desactiva la casilla que dice «Extender formatos de rangos de datos y fórmulas».

Marcar con fosforito los PDF.

Sip. Soy de los que con los apuntes hacían verdaderas escabechinas, marcando aquí y allá con fosforitos de colorines. Pero como ya sabes si me vienes siguiendo, ahora ya no uso papel prácticamente para nada: en lugar de eso lo escaneo todo y lo meto en el disco duro, que es más práctico y ocupa menos sitio. Salvo que el papel en cuestión sea un certificado, claro, o una garantía o un justificante… y poquitas más excepciones. La cuestión es cómo trabajar en pantalla como lo hacía en papel: con mis fosforitos, bolígrafo para hacer anotaciones y todas esas cosas.

Y es un problema porque resulta que, aunque hay lectores de PDF razonablemente buenos para linux (no excelentes, pero si buenos), no ocurre lo mismo con editores, o al menos lectores que permitan añadir comentarios, marcadores o resaltados.

Vaya, que no hay ninguno que yo sepa.

La esperanza la tengo puesta en Foxit Reader, un software para Windows que tiene una versión nativa para Linux. Muy rápida y ligera, por cierto, pero en inglés y sin las funcionalidades necesarias para añadir los comentarios ni resaltados que sí tiene la versión Windows.

Digo que tengo la esperanza puesta en ellos porque en su Web anuncian claramente y sin tapujos que su versión Linux no incluye nada de eso pero están trabajando para que sí lo incluyan próximas versiones, incluido también el soporte de múltiples idiomas, castellano incluido.

Buen software para Windows y buenas promesas para Linux. De momento no tenemos nada más que eso.

Hasta que Foxit cumpla lo prometido, habrá que conformarse con algún parche como el que yo te propongo: utilizar un programa Windows en tu Linux, gracias a Wine.

Concretamente, mi propuesta es el programa PDF-XChange Viewer, de la empresa Tracker Software Products. Tienen varios programas relacionados con los PDF, muchos de pago aunque con precios razonables. El visor más básico (PDF-XChange Viewer), resulta que es gratuito, no es tan básico como podrías pensar, e incluye todo lo que puedes necesitar normalmente, incluida la posibilidad de añadir o editar marcadores, resaltados, anotaciones, etc…

Y funciona perfectamente en Wine. Solo tienes que instalar el emulador (perdón… Wine Is Not an Emulator… ;-) con el típico comando «apt-get install wine» y después descargarte el fichero instalador de PDF-XChange Viewer, darle permisos de ejecución y ejecutarlo a golpe de click de ratón para que te lo instale en tu escritorio.

PDF con Wine

Y ahora me preguntarás… «¿y si uso un dispositivo móvil con Android?«.

Pues Repligo Reader, de Cerience Corporation, claro. Vamos, vamos, puedes hacer preguntas mucho mejores que esa… :-P

Usar un ordenador Windows para controlar un servidor Linux

Si tu servidor Linux está normalmente ocupado (por ejemplo por tu santa, ejem, ejem) y no puedes acceder a él, tal vez te interese poder entrar desde otra máquina de tu red local. Pero no solo en modo de consola, que eso es muy fácil usando SSH, sino también en modo gráfico, esto es, logarte a tu escritorio y acceder a tu correo en Evolution, a tu escáner, a tus datos, etc, como si estuvieras físicamente al teclado de la máquina.

¿Cómo puedes hacer eso?. Bueno, hace unos años, te hubiera dicho que activaras la opción XDMCP de gdm y ya está, pero lo cierto es que XDMCP es bastante inseguro y de hecho Ubuntu ha retirado la opción de su pantalla de login. Aún puede activarse y usarse, pero ya no se puede hacer con un simple click de ratón y hay que editar a mano algún fichero de configuración.

Hoy por hoy, yo te aconsejaría más bien VNC, porque es lo que mejor resultado me está dando y porque tiene varias ventajas, aparte de la mayor seguridad del software. Por ejemplo,  hay clientes tanto Windows como Linux, con lo que puedes activar el servidor en tu máquina Linux y controlarla desde Windows, lo que no está nada mal.

Lo primero que hay que hacer es instalar el software servidor. Para ello lógate como root en la máquina Linux y ejecuta un:

[root@selene]# apt-get install vnc4server

Ahora lógate como usuario normal y arranca el servidor con un:

[root@selene]# exit
[lacofi@selene]$ vncserver -geometry 1280x1024 -depth 24 :1

New 'selene.jeanette.es:1 (lacofi)' desktop is selene.jeanette.es:1

Starting applications specified in /home/lacofi/.vnc/xstartup
Log file is /home/lacofi/.vnc/selene.jeanette.es:1.log

(asegúrate de que esa es la resolución que quieres, claro).

Lo segundo que hay que hacer es instalar el software cliente. Si el cliente es una máquina linux, tienes que ejecutar un «apt-get install xvnc4viewer«, por ejemplo. Si el cliente es una máquina Windows instala RealVNC u otro software equivalente.

Para conectacte, ejecuta el programa cliente (por ejemplo RealVNC) y cuando te pregunte dile que vaya al servidor «192.168.0.2:1«, suponiendo que 192.168.0.2 es la IP local de tu servidor Linux, y que «1» es el número del Display (recuerda que lo especificas cuando ejecutas vncserver, aunque habitualmente es 1 o el siguiente disponible si hay varios servidores ejecutándose).

También tienes que meter tu contraseña cuando te lo pida. No te preguntará por el usuario, puesto que asumirá que es el mismo que ha arrancado el servidor VNC de ese Display. Por ejemplo, si quieres que otro usuario linux pueda acceder desde otro ordenador, es muy fácil: solo tendrá que arrancar su propio servidor VNC ejecutando el mismo comando, pero apuntando a otro display «:2». Así que el que intente entrar en ese display tendrá que proporcionar la contraseña de ese usuario y no del anterior. No se si me explico o te estoy liando. ;-)

Te recomiendo que en la máquina Linux instales como servidor VNC el programa vnc4server, y no el famoso TightVNC. ¿Por qué?. Bueno, se instala igual, es igual de fácil de ejecutar y entras en tu escritorio de la misma forma. Peeeero, en mi máquina tenía la desagradable manía de colgarse y hacer crash en cuanto ejecutaba algún programa medianamente decente (Gimp, digiKam, Evolution…), lo que lo convertía en una verdadera tortura prácticamente inútil. Todo eso se solucionó simplemente desinstalándolo e instalando en su lugar vnc4server. Que lo sepas.

Mi QNAP TS-219P Turbo NAS está provocando bloqueos en mi ordenador tras añadir un disco EXT4.

Recientemente he instalado un disco duro externo eSATA que he conectado al QNAP TS-219P para que esté disponible en toda la red. El nuevo disco lo he formateado a EXT4, por aquello de que es el futuro.

Pero poco después empezó una pequeña pesadilla. A partir de ese momento el QNAP empezó a colgarse de forma errática. Y no solo eso, sino que me empezaron a surgir problemas serios también en las máquinas que actúan como clientes, tanto Windows como Linux. Por ejemplo, mi portátil (Windows Vista Business) empezó a colgarse cuando intentaba acceder a cualquier unidad de red que apuntara al QNAP (no solo la nueva externa, sino literalmente cualquiera de las unidades del QNAP). O por ejemplo, el ordenador de sobremesa (Ubuntu Linux) era incapaz también de acceder a ninguna de las unidades NFS del QNAP. Aún peor, porque actualmente alguna de esas unidades contiene ficheros y carpetas sin los cuales resulta imposible logarse, lo que evidentemente provocó alguna que otra protesta por parte de mi santa.

Como soy bastante espabilao, aquí donde me ves, rápidamente asumí que los cuelgues que sufrían todas las máquinas que pretendían acceder al QNAP tenían algo que ver con el disco duro que acababa de añadir, y más concretamente, con su peculiar sistema de ficheros, el EXT4, con el que lo había formateado.

Así que rápido y seguro de mi mismo, entré en la Web de configuración del QNAP, me fuí a la unidad externa, elegí el sistema de ficheros EXT3 y le di al botón de «Formatear ahora». Mmeeeeec. La página Web se colgó. Una y otra vez. Y no me permitía formatear. Ahí empecé a sudar un poquito, hasta que me di cuenta de que el disco tenía un bonito botón que decía «off». Listo, el ingeniero que lo puso ahí. :-)

Bien, el problema es el sistema de ficheros EXT4. Aunque teóricamente está soportado, al QNAP no le gusta ni un poquito, y se vuelve muy inestable. Tanto, que no te permitirá volver a formatearlo (al menos a mí no me lo permitió). Si te ha ocurrido algo parecido a tí, te recomiendo que actualices inmediatamente el firmware de tu QNAP a la versión 3.2.3 o superior, puesto que incluye algunas correcciones importantes de bugs conocidos, entre ellos… ¡tachaaan!, la inestabilidad del sistema operativo del QNAP con los discos EXT4.

Obviamente, me lancé como un poseso a actuar el firmware, y la verdad es que fue todo como la seda. Con el firmware nuevo, lo primero que hice fue volver a la Web de configuración del QNAP, encender otra vez el disco duro externo conflictivo, y formatearlo a EXT3. Esta vez me lo permitió y funcionó sin problemas. Seguramente hubiera podido seguir usándolo en EXT4, pero visto lo visto preferí no jugármela y usar el «viejo-pero-fiable» EXT3 de toda la vida.

Pues ya lo sabes. De nada. ;-)

Enviar a last.fm la música del QNAP Turbo NAS TS-219p

Si estás usando la función de compartición multimedia del QNAP en tu red local, echarás de menos hacer scrobbling de lo que oyes a tu cuenta de Last.FM. Por ejemplo, yo tengo la PS3 en el salón, conectada a la red WiFi, y con el sonido enganchado al equipo Denon HiFi (con salida 5.1 y una calidad de audio excelente). Así que puedo estar en el salón leyendo un libro mientras oigo cualquiera de mis mp3. El problema es enviar a Last.FM el scrobbling para que se incluya en las estadísticas.

¿Problema?. Bueno, no del todo. Afortunadamente el QNAP Turbo NAS comparte la música en la red local mediante TwonkyMedia Server, y una de sus funciones es abrir una sindicación RSS con la que exporta no solo la música sino también la información de lo que se oye y de las listas de reproducción.

Bueno, pues si una de tus máquinas es Windows, puedes aprovecharte de esa feature de TwonkyMedia, e instalar un programa que lea la sindicación RSS, encuentre la última canción escuchada, y la envíe a Last.FM. El programa en cuestión existe y se llama TwonkyScrobbler, así que solo tienes que tenerlo funcionando para que todo lo que oigas usando la compartición del QNAP se suba automáticamente a Last.FM.

Desde aquí muchísimas gracias a Andrew Garratt, el autor del TownkyScrobbler. Magnífico trabajo: sencillo y elegante. Aunque me encantaría tener también una versión Linux, o mejor aún, una versión integrada en el QNAP. Pero en fin, uno no se queja de lo que la gente simpática hace gratuitamente. ;-)

Sin embargo, debo advertirte que si actualizas el firmware de tu QNAP a la versión 3.2.4, se actualizará también tu software TwonkyMedia Server, concretamente a la versión 5.1.3. Por desgracia, esta versión cambia bastante la sindicación RSS con lo que TwonkyScrobbler dejará de funcionar. Hasta el momento no he conseguido solucionarlo. Estás avisado.

Mi QNAP Turbo NAS TS-219P odia a Ace of Base

Lo primero que hice al instalar mi nuevo QNAP TS-219P, fue volcar ahí toda mi colección de música. La idea que es que toda la red pueda acceder a ella, incluido cualquier dispositivo WiFi que pueda añadirse en el futuro.

Todo fue bien, salvo que un par de álbumes de Ace of Base no aparecían en iTunes. El problema era que todos los ficheros de esos álbumes eran invisibles para cualquier ordenador que usara Windows. Sosprendentemente, sí existían y aparecían correctamente por FTP, desde Linux, por SSH, y cualquier otro sistema de acceso que pueda uno imaginarse. Pero Windows no los veía. Y punto.

Probé de todo lo que se me ocurrió: mover los ficheros a otra carpeta, copiarlos, renombrarlos, resetear el QNAP. En fin, todo. Hasta donde yo se, no soy el único que se ha encontrado con este problema: hay más gente por ahí desesperada con ficheros que Windows no consigue ver aunque están fisicamente presentes.

Al final, yo conseguí solucionar mi problema usando el servicio del QNAP que menos creía que iba a usar: el servidor SSH.

Hice un ssh a la dirección del QNAP. El login es «admin», no root. Y la contraseña es la misma que se usa para el interfaz web. Con esto, se abre una ventana de comandos en la que el QNAP espera órdenes (y es que al fin y al cabo, el aparato funciona nada más y nada menos que con un sistema Linux embebido) .

Vale, ya tengo la ventana de comandos SSH. ¿Y ahora?. Ahora me voy a la carpeta /share/Qmultimedia y hago un listado (con ls -l, no con ls a secas).

[~] # cd /share/Qmultimedia
[/share/Qmultimedia] # ls -l
drwxr-xr-x   18 1000     everyone     4096 Nov 22 03:46 imagen/
drwxr-xr-x   10 1000     everyone     4096 Dec 21 00:09 libros/
drwxr-xr-x  185 1000     everyone     4096 Dec 31 18:30 musica/
drwxrwxr-x    5 1000     everyone     4096 Nov 25 00:39 video/
[/share/Qmultimedia] #

Vale. Ahora me meto en la carpeta de música y busco las carpetas donde está Ace of Base. Y me encuentro una cosa curiosa: los ficheros que son invisibles a Windows tienen permisos distintos a los ficheros que sí aparecen. Cambié los permisos para que sean iguales que los que sí aparecen. Y zas, eso fue todo. Todos los ficheros se hicieron visibles para Windows. ¡Que chorrez!.

A ver, cuando Windows graba un fichero en el QNAP, lo hace como usuario «admin» y grupo «administ». Los permisos en ese caso son de lectura y escritura para usuario, grupo y otros.

En cambio, cuando Linux graba un fichero en el QNAP, intenta preservar los permisos, así que lo hace con el nombre del usuario que sea (en mi caso, aparece en SSH con un UID de 1000). El grupo, es siempre «everyone». Los permisos son de lectura, escritura y ejecución para usuario, lectura para grupo, y puede ser cualquier cosa para otros.

No importa que sea uno u otro juego de permisos. El QNAP hará que cualquier fichero sea visible para todos, sea cual sea el sistema operativo que los grabó. Pero por algún motivo, los ficheros mp3 que eran invisibles no cumplían este patrón. Lo siento, no me acuerdo de qué permisos tenían, pero eran más restrictivos y se solucionó cambiándolos.

Si te ocurre a tí lo mismo, inténtalo primero con el patrón Windows, que es el menos restrictivo. Debería bastar con esto:

[/share/Qmultimedia/musica/ace_of_base/Flowers]# chown admin:administ (ficheros)
[/share/Qmultimedia/musica/ace_of_base/Flowers]# chmod u+rwx (ficheros)
[/share/Qmultimedia/musica/ace_of_base/Flowers]# chmod go+rw (ficheros)

Y recuerda que si quieres cambiar los permisos de todo un árbol de directorios tienes que usar la opción -R. Y que los directorios necesitan además el permiso de ejecución que se pueda acceder a ellos.

Salvo esto, ¿qué tal con tu QNAP?. Yo estoy encantando con él. ;-)

Windows 95 va fatal en Qemu: no detecta la red, fuentes corruptas…

Si consultas los manuales de Qemu, observarás que te recomiendan Windows 95 (y no Windows 98) porque es tremendamente rápido y requiere poca memoria. Es completamente cierto, pero te encontrarás con algunos problemas no documentados, aunque de fácil solución.

En primera lugar, la detección del hardware virtual fracasará estrepitosamente: Win95 no detectará la tarjeta de red, ni la tarjeta de video, ni un par de cosas más; basicamente, se irá al carajo todo el plug and play de Windows. El motivo de esto es que Qemu emula por defecto un ordenador con arquitectura PCI, pero Windows 95 solo funcionará con una arquitectura ISA, más arcaica y lenta, pero era la que estaba de moda por aquella época. Windows 95 detectará correctamente todo el hardware virtual de qemu si lo arrancas con la opción «-isa». Anda, consulta las opciones de qemu con «qemu -h».

Por cierto, si pretendes usar Qemu para tu viejo Windows 3.11 (el famoso Windows 3.11 para trabajo en grupo, que incluía manejo de redes), te tropezarás con el mismo problema: todo fallará si no usas la opción «-isa».

Otro tema distinto es la corrupción de las fuentes. Efectivamente, las letras de Windows 95, tanto en iconos como en menús, se volverán ilegibles, como si fueran hebreas, sobre todo al pasar el cursor por encima. El problema es que Windows 95 escribe la pantalla directamente a modo de aceleración por software, y eso es lo que corrompe la pantalla virtual de Qemu. La solución es sencilla, pero no está documentada: abre «Mi PC», abre «Panel de Control», abre «Sistema», pulsa en la pestaña «Rendimiento», y ahí en el botón «Gráficos». Ahora mueve el marcador a «Ninguna». Ya está, ahora las fuentes ya no se corrompen.

Y sí. Emular Windows 95 con Qemu es bastante rápido. Puedo ejecutar todos mis viejos programas de Lotus y mi Atlas Multimedia a la velocidad del rayo.

Cómo conectar en red mi Linux con Windows 3.11 en VMWare

Windows 3.11 es el sistema operativo que venía instalado en la vieja Marta. Habitualmente, configuro máquinas virtuales VMWare para conservar el «sabor» de mis viejos equipos ya desaparecidos. Eso incluye una maquina VMWare para Marta: MS-DOS 6.22 y Win 3.11 con algunos de los programas que solía usar por aquella época. Poco después, el OS/2 empezó a madurar un poco con la versión 2.1, que fue la que instalé en Marta. Eso significó, en la práctica, la muerte definitiva de Windows 3.11 en mi máquina. Un poco después, apareció también el famoso Windows 95 que compré por ver de que iba. Me decepcionó profundamente, acostumbrado como estaba al WPS de OS/2, así que continué con la compra de Warp y Warp 4. Por cierto, que me costó un huevo encontrar un agente comercial de IBM que me lo vendiera. Eso demuestra, quién se cargó al bueno y duro OS/2, en realidad. IBM y su política comercial tuvo gran parte de la culpa, sinceramente… :-(

Bien, pero volviendo al grano, resulta que tengo una máquina virtual VMWare con MS-DOS 6.22 y Windows 3.11. ¿Cómo conseguir que se comunique en red con la máquina host, con Linux?. Eso simplificaría enormemente el intercambio de información entre ambos ordenadores, el real y el virtual.

Bien, es sencillo de hacer, pero requiere algunos drivers que no van incluidos en el viejo Windows para Trabajo en Grupo. En primer lugar, comprobarás fácilmente que Windows no reconoce la tarjeta ethernet virtual. Efectivamente, VMWare emula una ethernet AMD PCNet Family (NDIS2/NDIS3) que no era soportada por el Windows original. Lo primero de todo, conviene que instales Winzip, pero no el último de ahora, sino la última versión que se escribió para 16 bits. Si no, no conseguirás que funcione en Win 3.11. A continuación, bájate los drivers para la AMD PCNet Family, tanto NDIS2 como NDIS3. Estos dos drivers deberás descomprimirlos en Windows 95 ó 98, o cualquier versión más moderna. Pero no conseguirás descomprimirlos en la 3.11 (curioso, ¿verdad?), asi que guárdalos descomprimidos en algún disquette y luego mete el disquette en la máquina virtual VMWare y copia los ficheros a algún directorio del disco duro virtual.

Ahora vete a «Configuración de la Red» y pulsa en «Controladores». Pulsa en «Agregar adaptador» y selecciona «Adaptador de red no listado o actualizado». Cuando te pida un directorio donde buscarlo, pon el que contiene los drivers descomprimidos de antes. Verás que Windows 3.11 instala y configura correctamente el nuevo adaptador de red como «Advanced Micro Devices PCNET family (NDIS2/NDIS3)».

Después de resetear, tu Windows 3.11 ya puede utilizar la tarjeta ethernet virtual. Pero aún no puede comunicarse con Linux porque no entiende los protocolos TCP/IP. Por aquel entonces, Internet daba solo algunos pequeños pasos, ¿recuerdas?, así que el Windows nativo no contemplaba algo tan exótico :-D. La visión de futuro de Bill Gates siempre me ha sorprendido, sí. ¿Recuerdas lo de que «640 Kb de RAM serán más que suficientes»?. Bien, basta. :-DDDD. El caso es que tendrás que instalar un nuevo driver también para eso. Ya sabes, descomprímelo, pásalo a un disquette y mételo en la máquina virtual. Luego vuelve a «Configuración de la Red», «Controladores» y esta vez pulsa en «Agregar protocolo». En la lista, elige «Protocolo no listado o actualizado» y especifica el directorio donde has metido el driver descomprimido. Cuando resetees, tu Windows 3.11 ya puede comunicarse correctamente con Linux. En este último directorio donde has guardado los drivers TCP/IP, encontrarás también clientes para telnet y ftp. Solo tienes que especificar un número IP, claro, pero no me voy a meter en la configuración de una máquina virtual VMWare. Se supone que conoces el manejo de redes VMware, pero si no es así, tendrás que leerte tú mismo los manuales. Para algo que está bien documentado… ¿no crees?. O;-).

Observa este screenshot. En él se ve perfectamente una máquina VMware mía con Windows 3.11, estableciendo un telnet con su host (en este caso lynette, con Fedora Core 1).

¿Y esto para qué sirve?. ¿Quién quiere usar hoy en día un máquina Windows 3.11?. ¡Ah, no sé!. Yo lo hago por simple nostalgia… :-D